MELBOURNE, Australia (AP) — Novak Djokovic finalmente venció a uno de los dos hombres que han bloqueado su camino en torno a un inédito 25º título de Grand Slam cuando superó a Jannik Sinner en cinco sets para alcanzar la final del Abierto de Australia el viernes.

Para conseguir ese codiciado trofeo número 25, tendrá que vencer al otro: Carlos Alcaraz, el número uno del mundo.

Los dos buscan hacer historia en la final el domingo. A sus 22 primaveras, Alcaraz quiere convertirse en el hombre más mancebo que completa el Grand Slam, reunir los títulos de las cuatro citas más prestigiosas del tenis.

“Siempre hay algo, para mí. También para Carlos por su edad y todo lo que ha logrado”, señaló Djokovic a los periodistas, reunidos en una pequeña sala en lo profundo del estadio, en una breve entrevista al filo de las 3 de la orto del sábado. “La historia está en juego para ambos. Es la final de un Grand Slam. Hay mucho en juego”.

Novak Djokovic tiene la gran tarea de pasar a Carlos Alcaraz en la final del Abierto de Australia el domingo.

Ambos emergieron victoriosos de épicas semifinales.

Alcaraz se impuso en presencia de Alexander Zverev, el tercer vanguardia de serie, por 6-4, 7-6 (5), 6-7 (3), 6-7 (4), 7-5. Fue un partido que comenzó en el calor de la tarde y, culminó cinco horas y 27 minutos posteriormente, para convertirse en la semifinal más larga de la historia del Abierto de Australia.

Eso retrasó un par de horas el inicio previsto de la semifinal Sinner-Djokovic. El serbio de 38 primaveras finalmente ganó 3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4 poco posteriormente de la 1:30 de la mañana.

“Se siente surrealista. Honestamente, se siente como ganar ya esta noche”, manifestó Djokovic sobre su triunfo de cuatro horas y nueve minutos. “Sé que tengo que volver… y enfrentar al número uno del mundo. Solo espero tener suficiente energía para estar a la par con él”.

“Para mí, esta es una victoria que casi equivale a ganar un Grand Slam”, añadió.

Djokovic admitió que tuvo suerte de presentarse a las semifinales.

Estuvo a punto de percutir a un recogepelotas con un porrazo imprudente en la tercera ronda, lo que casi lo descalifica del torneo. Avanzó automáticamente a los cuartos de final porque su rival de turno no se presentó por dislocación. Y si daba por eliminado en cuartos cuando iba perdiendo contra Lorenzo Musetti por dos sets hasta que el italiano se retiró con una dislocación en la pierna derecha.

Djokovic no había yeguada un set desde la tercera ronda, pero contra Sinner, el reinante bicampeón, el serbio desplegó todos sus poderes ofensivos y defensivos. Neutralizó 16 de los 18 puntos de quiebre que enfrentó Terminó una jugada de cinco derrotas en presencia de Sinner y una jugada de cuatro caídas en las semifinales de las grandes citas.

“Tuve muchas oportunidades, no pude aprovecharles, y ese es el resultado”, dijo Sinner. “Sí, duele, seguro.”

Alcaraz y Sinner se han repartido los últimos ocho títulos de Grand Slam desde que Djokovic ganó su posterior título en el Abierto de Estados Unidos 2023.

Pero nadie sabe cobrar más a menudo en el Melbourne Park que Djokovic. Ha yeguada las diez veces que ha disputado la final del Abierto de Australia. Ha estado diciendo durante meses que Alcaraz y Sinner han estado jugando a un nivel más stop que todos los demás. También dijo que nunca dudó de que podría emerger a ese nivel.

“Nunca dejé de dudar. Nunca dejé de creer en mí mismo”, dijo. “Hay mucha gente que dudó de mí… muchos expertos de repente querían retirarme. Quiero agradecerles a todos porque me dieron fuerza. Me dieron motivación para demostrar que estaban equivocados, lo cual hice esta noche”.

Los cuatro mejores

Los cuatro primeros cabezas de serie llegaron a las semifinales masculinas por finca vez y el Día 13 estaba destinado a producir mucho drama. El primer holgado de la temporada había sido relativamente tranquilo hasta los partidos consecutivos de cinco sets que duraron un total de nueve horas y 36 minutos.

En la primera semifinal, Alcaraz superó calambres y una dislocación para derrotar a Zverev en un duelo de ida y envés.

“Este ha sido uno de los partidos más exigentes que he jugado en mi carrera”, dijo Alcaraz. “Nos llevamos al límite físicamente. Llevamos nuestros cuerpos hasta el extremo y el nivel del quinto set fue realmente muy alto”.

“Colocaría este partido en el primer lugar entre los mejores que he ganado en mi carrera”, añadió el gachupin.

Alcaraz estuvo a dos puntos de sellar su triunfo en el tercer set de un torneo donde no había cedido una manga en las cinco rondas previas.

En el botellín set, estaba por detrás posteriormente de perder el primer encaje y no logró romper el tiro de su rival hasta que Zverev sacó para cobrar en el décimo.

Preguntado sobre cómo pudo recuperarse a pesar de estar tan cerca de la derrota, Alcaraz reconoció que sufrió, pero que “estuve creyendo, creyendo, todo el tiempo”.

“He estado en estas situaciones, he estado en este tipo de partidos antes, así que sabía lo que tenía que hacer”, dijo. “Tenía que poner mi corazón en el partido. Creo que lo hice. Luché hasta la última bola”.

El número uno del mundo tenía una superioridad de dos sets y parecía estar en la forma que le hizo cobrar el Abierto de Estados Unidos el año pasado.

Pero en el noveno encaje del tercero, el gachupin comenzó a cojear y parecía tener problemas en la parte suscripción de la pierna derecha. Tras proseguir su servicio para 5-4, pidió un tiempo muerto médico en el cambio de banda de la cancha. Pudo haberse tratado de un calambre, pero se frotó la cara interna del muslo derecho y llamó al fisioterapeuta, que le masajeó esa zona.

Zverev estaba visiblemente inaguantable y habló con un oficial del torneo cuando a su rival se le concedió un alivio de tres minutos para ser atendido.

“Estaba teniendo calambres, así que normalmente no puedes tomar un tiempo muerto médico por calambres”, dijo el tudesco “¿Qué puedo hacer? No me gustó, pero no es mi decisión”,

“Pero, para ser honesto, no quiero hablar de esto ahora, porque creo que esta es una de las mejores batallas que ha habido en Australia. No merece ser el tema ahora”, agregó.