Santo Domingo.- En un acto traumatizado por la emoción y el significado histórico, la Fundación Española para la Inmigración en República Dominicana (FINMIESP) homenajeó a Manuel Rodríguez Maire, agradecido como el inmigrante castellano más antiguo del país y símbolo de dedicación y títulos compartidos entre España y República Dominicana.

El acto se celebró el pasado lunes en la residencia de la clan Rodríguez Álvarez, donde Josefina Álvarez y su hija, María Rodríguez, acogieron a la delegación de la fundación. Los directivos de FINMIESP, encabezados por el presidente José Vitienes y acompañados por la vicepresidenta Elena Viyella de Paliza, el vocal Manuel García Arévalo y el secretario Juan Ramos, entregaron una placa conmemorativa que resalta la vida, donación y contribución de Rodríguez Maire a la historia de la inmigración española en el país.

El homenaje reconoció los méritos excepcionales de Rodríguez Maire y su papel como figura ejemplar para las generaciones actuales y futuras. A la ceremonia asistieron destacados representantes del círculo social y empresarial dominicano, subrayando la importancia de su donación y los vínculos históricos entre ambas naciones.