el doctor Fernando Morales BilliniEl exdirector del Instituto Nacional de Diálisis y Trasplante de Órganos, afirmó que en República Dominicana todavía “no hay suficiente voluntad institucional” para promover una civilización de donación y trasplante de órganos, a pesar del parada impacto que estos procedimientos tienen en la supervivencia de miles de pacientes cada año.
Durante entrevista, Morales Billini explicó que la promoción de la donación no depende exclusivamente de campañas de información, sino de la coordinación entre el Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), hospitales y organismos encargados de los trasplantes, a fin de crear un sistema que identifique a los donantes, capacite al personal y agilice los procesos clínicos.
3.000 pacientes mueren cada año por desliz de órganos
El diestro destacó que la desliz de voluntad institucional se expresa más claramente en las cifras: más de Mueren 3.000 personas anualmente en el país por enfermedades terminales que sólo podían resolverse mediante un trasplante. “Estamos hablando de pacientes renales, cardíacos, hepáticos o pulmonares, que tienen una esperanza de vida muy limitada si no reciben un órgano”, explicó.
Los mitos y la desinformación afectan la confianza
Morales Billini incluso criticó el huella de información sensacionalista asociada a desapariciones de menores o supuesto “tráfico de órganos”, señalando que este tipo de novelística, aunque falsa, genera miedo y reduce la disposición de las familias a autorizar la donación.
«Una donación es un proceso altamente especializado que implica compatibilidad, equipamiento médico y coordinación. Es prácticamente imposible que un órgano de un niño desaparecido termine en un quirófano como se sugiere», afirmó.
Las religiones apoyan la donación
Contrario a lo que se suele creer, el hábil aseguró que todas las denominaciones religiosas Apoyan la donación de órganos como acto de solidaridad. «Incluso las denominaciones que rechazan las transfusiones de sangre dejan la decisión abierta al individuo y no condenan el acto», señaló.
El papel de la ARS y los retrasos en las autorizaciones
Otro obstáculo señalado por el hábil es la burocracia asociada a la Aseguradoras de Riesgos de Salud (ARS)que “en múltiples ocasiones retrasan las autorizaciones de procedimientos relacionados con trasplantes”, provocando la pérdida de órganos viables y afectando la cambio de los pacientes receptores. Morales Billini llamó a las autoridades a revisar el maniquí para evitar que intereses económicos interfieran en un servicio que “literalmente salva vidas”.
Cultura ascendiente y registro de donantes.
El diestro indicó que el deseo de ser donante se puede registrar en el Instituto Coordinador Nacional de Trasplantes (INCORT), pero insistió en que el paso cardinal sigue siendo la conversación ascendiente. «El día que ocurre un hecho será la familia a quien se consulta. Por eso hay que hablar de ello en la vida», afirmó.
Banco de tejidos y capacidades pendientes
Finalmente, Morales Billini destacó la falta de proteger la infraestructura doméstico mediante la creación de un sotabanco de tejidos que permite procesar piel, hueso, córneas y otros tejidos utilizados en cirugías reconstructivas y quemaduras, por otra parte de laboratorios de histocompatibilidad más avanzados.
«El país tiene el talento y tiene los pacientes. Lo que falta es organización y voluntad».
