El cantante gachupin Julio Iglesias volvió a cuchichear públicamente la perplejidad de este miércoles en medio de la investigación que enfrenta en España por presuntas agresiones sexuales, acoso y exageración de poder, contra dos ex empleadas de sus propiedades en Punta Cana, República Dominicana y Bahamas.
En su defensa, Iglesias difundió conversaciones privadas y reveló los nombres (que hasta ahora se desconocían) de las mujeres que le acusan de estos hechos, como parte de lo que define como su legítima defensa frente a lo que considera una campaña de desinformación en su contra.
A través de sus redes sociales, el actor expresó su rechazo a la autos de la Fiscalía española, asegurando que se le ha impedido entrar formalmente a la denuncia y ejercitar su defensa interiormente del procedimiento sumarial, lo que, según expresó, lo obligó a defenderse públicamente.














“Ante la negativa de la Fiscalía española a permitirme ejercitar mi defensa en el procedimiento y a facilitarme el golpe formal a la denuncia, me veo obligado a pronunciarme públicamente.
“Este es el único medio que me permite ejercer legítimamente mi derecho a la defensa y dejar constancia de la absoluta falsedad de los hechos denunciados”, escribió Iglesias en una de sus publicaciones.
En el mismo mensaje, el cantante sostuvo que las “comunicaciones de WhatsApp enviadas por los denunciantes durante el tiempo que trabajaron en casa y luego de dejar su trabajo”, demostrarían, a su entendimiento, que los hechos denunciados carecen de verdad.
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«Las pruebas son claras. Es muy grave que la mentira y la desinformación se utilicen como armas para atacar a la gente», añadió.
Acto seguido, Julio Iglesias compartió capturas de pantalla inéditas de conversaciones que mantuvo durante varios abriles con una mujer identificada como Stephany Abréu, quien se desempeñaba como fisioterapeuta, en las que se leen mensajes de cariño, agradecimiento y disposición personal, sin que, según las imágenes publicadas, haya respuesta alguna por parte del actor.
Según el material difundido, los mensajes atribuidos a Abréu se extienden desde abril de 2021 hasta septiembre de 2022, e incluyen textos en los que se dirige al cantante con expresiones como “maestro” y “Julito”, deseándole bienestar, una pronta recuperación física y ofreciéndose reiteradamente a asistirlo en sesiones de ejercicios terapéuticos.
Entre las conversaciones publicadas se encuentra un mensaje fechado «20 de abril de 2021», en el que Abréu escribe: «Profesor, buenas noches… Lo quiero mucho y si necesita algo de mí, estoy aquí a su disposición», así como otros mensajes posteriores, enviados el «1 y 4 de mayo de 2021», en los que le pide que le avise cuándo debe ir a hacer ejercicios y le recuerda que utilice un cinturón postural.
Iglesias incluso difundió capturas de pantalla de mensajes enviados en “septiembre de 2021”, en los que Abréu expresa preocupación por su estado de vigor, le desea una pronta mejoría y le reitera su disponibilidad.
En uno de ellos, fechado «5 de septiembre», se lee: «Me dejo Corales, profesor… Lo quiero mucho, gracias por todo», sin respuesta alguna por parte del actor. Un año a posteriori, «el 23 de septiembre de 2022», la misma mujer le habría enviado un mensaje para felicitarlo por su cumpleaños, acompañado de una cariñosa dedicatoria en la que firma como «tu fisioterapeuta para siempre», mensaje que el cantante incluyó como parte de lo que considera una contradicción con las acusaciones. que hoy se investigan.
Además de estas conversaciones, Julio Iglesias publicó mensajes atribuidos a una segunda mujer, identificada como María Alejandra Feliz, quien presuntamente incluso forma parte de las denunciantes.
Según las capturas de pantalla difundidas, ella le escribió el “2 de enero de 2023”, para desearle un oportuno año nuevo, al mismo tiempo que le expresaba el sentimiento de que el actor “no quería saber” de ella.
En mensajes posteriores, fechados «mayo de 2023», Alejandra se comunica nuevamente con Iglesias para saludarlo, desearle bienestar y ponerse a su disposición, escribiendo frases como: «Espero no molestarte… Lo quiero mucho y estoy a tus ordenes», sin que, según las imágenes publicadas, haya respuesta del cantante.
Con la publicación de este material, Julio Iglesias averiguación ofrecer una perspectiva diferente de los hechos y sostener su defensa pública frente a acusaciones que, asegura, han dañado gravemente su reputación.
Mientras continúa la investigación sumarial, el actor insiste en que estas conversaciones evidencian lo que califica como maldad, inconsistencias y una novelística falsa construida en su contra para perjudicarlo, rechazando categóricamente las acusaciones formuladas en su contra.
