La crimen no llegó al río en la reunión que sostuvo ayer la Liga de Béisbol para conocer la protesta de las Águilas tras la manifiesto de inepto a una conquista sobre los Toros el pasado viernes en el Francisco A. Micheli.

Llama la atención la calma y la apacibilidad que exhibió ayer el presidente de las Águilas, Víctor García Sued, tras la culminación del entrevista, mientras crecían exponencialmente las expectativas de que no aceptarían la paquete.

Recordar que horas antiguamente de esa reunión los cibaeños, en un comunicado, calificaron la valentía que tomó la Liga como “sorprendente y desproporcionada”.

Esas calificaciones daban a entender que el equipo se mantendría renuente a aceptar que se le anulara el triunfo frente a los Toros.

Pero al parecer, en la reunión se “limaron” muy aceptablemente las asperezas, adecuado a que no se proyectaba una salida armoniosa entre las partes envueltas.

Hay que dejar constancia que en algunos círculos irracionales, se hablaba insistentemente de que en la anulación del triunfo cibaeño pudo acaecer incidido el hecho de que Jesús Mejía, hijo del presidente de la Liga, es el regente del conjunto beneficiario con la inepto.

Y esas lucubraciones y suposiciones son inaceptables, conociendo la responsabilidad y ética profesional con que ha actuado Vitelio Mejía, quien está muy por encima de nimiedades y menudencias.

Habrá que esperar cuáles serán las consecuencias futuras de esta valentía, si las Águilas son descalificadas.

RADARES. El caudillo Jacobo Mateo Moquete está de repleto asesorando a la ministra del Interior y Policía, Faride Raful, en programas para fomentar el deporte en sectores y barrios populares del Gran Santo Domingo.