Del 5 al 10 de enero se llevó a parte en las instalaciones del Conservatorio Nacional de Música una nueva interpretación del software formativo y cultural Berklee en Santo Domingo.

Luego de una convocatoria de más de 600 jóvenes músicos, repartidos por todo el país, resultaron seleccionados cerca de 220 quienes, en un bullicio confortable de clases, talleres, exposiciones y presentaciones artísticas, vivieron una experiencia notable bajo el liderazgo de una de las casas de estudios musicales más prestigiosas del mundo: Berklee College of Music.

Berklee y su historia

Para murmurar de este centro de formación artística admirable y obligado mundialmente hay que remontarse a los orígenes de su iluminado creador, Lawrence Berk. Nacido en Estados Unidos en 1908, recibió una formación auténtico en música clásica, especialmente piano y composición.

Al estudiar con el ruso, Joseph Schillinger, un influyente teórico de la música, adoptó el Sistema Schillinger, basado en principios matemáticos y estructurales, y esto fue, sin duda, la esencia en el incremento de su pensamiento pedagógico. Este tipo de formación le dio a Berk una visión analítica de la música más amplia, moderna y experiencia.

En las décadas de 1930 y 1940 del siglo pasado, de modo concomitante con el crecimiento de la radiodifusión, el cine y la música popular, el jazz se asumió como correspondiente del estilo musical flamante, por lo que surgió la aprieto de formar músicos capaces de trabajar profesionalmente, pero no sólo para la interpretación del repertorio clásico.

A diferencia de muchos académicos de su época, Berk no despreciaba la música popular: la estudiaba, la moldeaba y la enseñaba. Esto permitió trazar el camino para la creación de un gran centro de formación musical.

En 1945, en Boston, basándose en el sistema Schillinger, descrito anteriormente, Lawrence Berk estableció el centro: Schillinger House of Music. Desde el primer momento y, a través de un pensamiento disruptivo respecto a otros conservatorios, comenzó a enseñar jazz, arreglos modernos y música aplicada en la experiencia vivo, no sólo en la teoría académica. En 1954, combinando su patronímico y el nombre de su hijo, Lee, se cambió el nombre a Berklee School of Music.

Con el paso de las décadas, Berklee introdujo utensilios radicales para su época: clases de improvisación, hermandad moderna, arreglos y ensambles, y evolucionó hasta convertirse en la principal fuente para el estudio y difusión del jazz flamante, atrayendo estudiantes internacionales y ampliando la proposición programática y académica, incluyendo composición, producción, música de cine y composición musical para la nueva industria que irrumpía con fuerza: la televisión.

No fue hasta 1970 que, con una importante transformación, adquirió el status de universidad, llamándose oficialmente Berklee College of Music. Ese momento estuvo acompañado por la ingreso de programas pioneros y revolucionarios como: cinta cinematográfica, producción e ingeniería musical, escritura elegía, negocio musical, entre otros.

Berklee sin duda se consolidó como un laboratorio creativo para géneros tan diversos como Jazz, Rock, Funk, música latina, fusiones, etc.

Alianza con el país

Figuras del arte dominicano de renombre y registro internacional, como el vencedor Juan Luis Guerra, culminaron sus estudios y se graduaron en esta acreditada universidad.

El virtuoso Michel Camilo, habiendo desarrollado un estricto vínculo con esta excelente casa de estudios, logró, desde 2006, otorgar becas para estudiantes dominicanos. Este estímulo fundamental, financiado 100% por el propio cómico, ha beneficiario a 5 estudiantes de escasos capital pero brillantes y con exuberante talento.

Desde 2014 y, en alianza entre entidades públicas y privadas, Berklee en Santo Domingo ha rematado impactar a más de 1,500 estudiantes capacitándolos, al más detención nivel, a través de becas y cursos intensivos.

La fundación AES e Itabo han mostrado, desde el primer momento, la más clara intención de promover los mejores títulos artísticos y culturales con inversiones de apreciable valencia, a través de la aparejo más eficaz: la educación.

La interpretación 2026

La recién concluida semana musical constituyó la consagración de un exitoso entrenamiento colaborativo entre diversas instituciones: el Ministerio de Cultura, como responsable de trazar la política cultural del Estado, así como la intervención activa de la dirección militar de Bellas Artes y el Conservatorio Nacional de Música.

Un total de 43 jóvenes fueron premiados con becas que van desde un valencia auténtico de 20 mil dólares anuales, renovados cada año hasta finalizar sus estudios, hasta becas completas. Es fundamental señalar que este número de becarios duplica el otorgado en la publicación 2025.

Si estas becas se traducen a nuestra moneda doméstico, estamos hablando de un poco más de 200 millones de pesos invertidos en un propósito que abre camino a un mundo de logros y incitación del talento dominicano.

Clases magistrales como la ofrecida por Michel Camilo en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional, o el concierto brindado por profesores de Berklee y el Conservatorio Nacional, sembraron el espíritu y la aspiración de cientos de jóvenes que asistieron, con desbordante entusiasmo, a este interviú anual que promueve e incentiva el estudio, la disciplina, la concentración, el coraje y el cultivo permanente del talento.

Berklee en Santo Domingo es una ventana que muestra el potencial exquisito dominicano, y donde los sueños comienzan su transformación en ingenuidad.

La lealtad ordena pagar: al sector privado por su pronunciada intención de promover nuestros mejores talentos; al personal docente y oficial del conservatorio y de Bellas Artes; a los directivos de Berklee que cada año nos visitan con ilusión renovada y, sobre todo, a los miles de jóvenes que a lo amplio de estos abriles han trillado esta oportunidad como una de las más valiosas de sus vidas.
En definitiva, Berklee en Santo Domingo es un puente para el incremento exquisito doméstico.

Roberto Encanto Salcedo
Fuente: El día digital