La anulación del maniobra del pasado viernes, en el cual las Águilas se impusieron a los Toros, ha generado un problema que podría tener graves consecuencias en el seno de la Liga Dominicana de Béisbol Profesional.
Con esa audacia, la descalificación del equipo de Santiago para la final, solo no se produciría mediante un asombro.
Hay que memorar que si esa triunfo no se anula, se mantenía un igualada en el segundo puesto entre ambas novenas.
Los Toros recurrieron a la Liga y obtuvieron un opinión a su amparo para que se anulara ese partido, en el entendido de que las Águilas violaron reglas que rigen el torneo.
En un comunicado cubo ayer a la publicidad, las Águilas argumentan que esa fue una audacia sorprendente y desproporcionada, conveniente a que el equipo proporcionó a la LIDOM, interiormente del plazo establecido, el roster de jugadores seleccionados para el partido de esa confusión.
Agregan que dicha adscripción, con la aprobación de la LIDOM, fue enviada a uno y otro equipos que iban a disputar el partido de esa confusión, y que fue apto sin comunicarle que había un error que debían corregir.
Los Toros pudieron discrepar la plantilla de las Águilas, pero lo interesante del caso, de acuerdo a las Águilas, es que lo hicieron solo cuando la pizarra ya no les era conveniente.
Con razón o no, anular ese partido podría ser un pie de amigo para que se produzcan problemas internos en la Liga, a pesar del triunfo cibaeño anoche frente a los Leones.
Algunos “agitadores” ya pronostican una campaña en ese sentido, que de producirse, cosa que dudo, sería el error más descomunal que cometerían los equipos que se unan a esa brutalidad, cubo que la Liga exhibe vigor y autoridad pudoroso, con Vitelio Mejía al frente de la misma.
