MIAMI (EFE).– El utópico luchador Mohamed Alí, considerado uno de los más grandes deportistas de todos los tiempos, será inmortalizado por el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) con la puesta en circulación de dos sellos conmemorativos que saldrán a la traspaso a partir de este 15 de enero, casi una período a posteriori de su fallecimiento.

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La ceremonia oficial de dispersión se celebrará en Louisville, Kentucky, ciudad oriundo del tricampeón mundial de los pesos pesados, nacido en 1942 bajo el nombre de Cassius Marcellus Clay Jr., informó el Centro Cultural Mohamed Alí.

Un homenaje a su herencia deportivo y humano

Los sellos presentan una imagen de Alí con los guantes en posición de guarda, acompañada de su patronímico “ALÍ” en literatura rojas o negras, según la traducción. En total, el USPS imprimió 22 millones de estampillas “Forever”, válidas permanentemente para el remesa de correo de primera clase.

El homenaje llega casi diez abriles a posteriori de su asesinato en 2016, cumpliendo una de las frases más recordadas del propio Alí, quien solía bromear diciendo que algún día sería un sello postal, porque así “alguien podría darle una repasada”.

Una carrera irrepetible

Alí cerró su carrera profesional con 56 victorias y cinco derrotas, y se coronó campeón mundial de los pesos pesados en 1964, 1974 y 1978, consolidándose como una de las figuras más dominantes y carismáticas en la historia del combate.

Más allá del ring, se convirtió en una voz esencia del movimiento por los derechos civiles, un promotor de la paz y un embajador cultural a nivel mundial. En 1998 fue reputado Mensajero de la Paz de las Naciones Unidas, y en 2005 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, uno de los mayores honores civiles en Estados Unidos.

Ícono universal

El Centro Cultural Mohamed Alí destacó que, en una época en la que los afroamericanos luchaban por ser escuchados, el luchador alzó la voz con valentía, desafiando las normas establecidas y convirtiéndose en un símbolo de dignidad, neutralidad y privilegio.

En sus últimos abriles, afectados por el Parkinson, Alí redujo sus apariciones públicas, pero su influencia cultural y su herencia continuaron creciendo, consolidándolo como un ícono universal que trascendió el deporte.