Santo Domingo.– La politóloga Rosario Espinal analizó la posición adoptada por el Gobierno dominicano frente a los recientes acontecimientos en Venezuela, señalando que, más que una desidia de posición, es una intrepidez marcada por las limitaciones estructurales y la entrada dependencia del país de Estados Unidos.

Espinal explicó que República Dominicana mantiene una relación económica profundamente ligada a Estados Unidos, especialmente en áreas secreto como el turismo, las remesas, las exportaciones de zonas francas y una parte importante del comercio agrícola. En este contexto, advirtió que para un país pequeño desafiar abiertamente a Washington supone un coste crematístico y político muy elevado, que el Gobierno ha optado por no admitir.

“La economía dominicana depende mucho de Estados Unidos, y en este momento no estamos en una etapa de poder blando, sino de poder duro”, dijo la politóloga durante su décimo en el software matinal El Día, al referirse a un decorado internacional donde predominan las decisiones firmes y las presiones directas, lo que reduce considerablemente el ganancia de maniobra de países como República Dominicana.

Espinal indicó que esta efectividad obliga al Gobierno a recorrer un “camino muy estrecho”, en el que debe evitar alinearse de forma extrema con alguna de las partes en conflicto. A su causa, esta cautela exploración proteger a la sociedad dominicana de posibles repercusiones económicas o diplomáticas en un contexto internacional contrario.

Sin confiscación, el analista además cuestionó la forma en que el Gobierno comunicó su posición, calificando de tardío y de poco contenido el comunicado oficial emitido sobre el tema. Si perfectamente reconoció que ninguna postura satisfará a todos los sectores, consideró que siempre hay espacio para mejorar la claridad y sustancia de los pronunciamientos oficiales, aún cuando el ganancia de entusiasmo sea circunscrito.