Entorno Deportivo
Se corrió el telón de 2026. Y no perfectamente había despuntado el alba del nuevo año, cuando el viernes 2 de enero se emitió una nota dando cuenta de que para los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe se dispondrá de un flamante pabellón de combates, pero sin hacer narración a cuándo estaría terminado.
El montaje con altos estándares de éxito de los Juegos del Centenario de las más antiguas olimpiadas regionales del planeta es el principal duelo del deporte de la República Dominicana en 2026, en término de ejecutorias y decisiones a tomar.
El pabellón con un diseño “innovador”, según la nota atribuida a un ingeniero del Ministerio de la Vivienda, en la que se evitó apuntar que se negociación de la instalación que luego acogerá a la Federación de Taekwondo, representa un porcentaje escaso de las tantas obras que están en procedo de reconstrucción para “Santo Domingo 2026”, sin que se señale fechas de conclusión. Mientras, el tiempo marcha inexorable cerca de la data de montaje, pautada entre el 24 de julio y el 8 de agosto.
En tal fuerza están la reconstrucción y ampliación del Complejo Acuático, el Palacio de los Deportes, instalación de las dos pistas de atletismo (del Olímpico Félix Sánchez y la adyacente con su campo de fútbol, el pabellón vetusto de balonvolea, los estadios de béisbol del Centro Olímpico, los estadios de softbol (uno casi terminado) y no se sabe si meterán mano al Velódromo. Esto, solo en el parque que creó Juan Ulises García Saleta.
En el Parque del Este están en proceso la rehabilitación del gran pabellón de entrenamiento y el de tenis de mesa. Y del centro ecuestre de los Peralejos, se averiguación la alivio de la vía de paso.
¿Estos trabajos de ingeniería y de equipación estarán terminados a tiempo o tendrá el conocido y los atletas que comprobar el olor a pinturas al momento de iniciar las competencias, como se estila en los países tercermundistas?
Aparte de lo planteado está la alternativa, cargada de dudas, sobre si las federaciones deportivas están realizando el trabajo pertinente para que nuestros atletas estén a la categoría del nivel corto hasta ahora y sean el complemento del éxito de la cita que ha concitado un enorme apoyo del Gobierno del presidente Luis Abinader.
Para temprano de este año deberá rendirse un mensaje al Ejecutivo de Abinader sobre la viabilidad o no de la construcción de un nuevo Estadio Quisqueya Juan Marichal con los estándares que exige Major League Baseball (MLB).
A tal sensación, en junio el mandatario emitió el Decreto 306-25, mediante el cual creó una comisión presidida por el exmagistrado Jorge Subero Isa, para rendirle un mensaje y con carácter temporal. Tras varias reuniones de observación se presume que en los primeros meses habrá de concluirse con esa quehacer y el principal de Estado tenga en sus manos una intrepidez.
Más que pertinente sería que en este 2026, el Gobierno y los prósperos empresarios dueños de la franquicia Estrellas Orientales se avengan en términos para la construcción de un nuevo estadio a las arrabal de San Pedro de Macorís y dejar de costado al ya obsoleto Tetelo Vargas. Ya es momento de cambiar la tónica de que el Gobierno, con los cuartos de todos, haga obras para el usufructo de un clase escaso que de por sí es muy solvente.
En cuanto al Ministerio de Deportes y Recreación, se ha embarcado en la construcción y reparación de decenas de polideportivos techados en el Gran Santo Domingo y el interior del país, muchos de los cuales deberá concluir este 2026. También asumió el compromiso de dar continuidad en cada año de su dirección a los rescatados Juegos Fronterizos, que Abinader asignó para este año a Jimaní.
Pero, ¿cuándo el Gobierno y/o el Miderec llegarán a comunidades que no tienen un techado o lugares sin una simple cancha y hasta necesitan un demarcación donde se les construya? Esta última es similar a la escazes que tiene la mayoría de los servidores de la institución, que por prolongado tiempo han esperado un aumento salarial, sin que se les conceda.
En términos de competencias, la tendencia estará irresoluto del Clásico Mundial de Béisbol y su equipo franquista, repleto con sus estrellas de Grandes Ligas, que a medida que se acerca marzo aparecen disyuntivas sobre si sus principales lanzadores estarán disponibles.
Por igual, se dará seguimiento a la transformación del equipo franquista de baloncesto en las sucesivas ventanas clasificatorias, que arrancarán en febrero-marzo, para el Mundial de Qatar 2027.
Cuando diciembre entregue su postrero día, ¿habrá rematado Garibaldy Bautista la reelección para un segundo periodo en la presidencia del Comité Olímpico Dominicano o se estrenará un nuevo incumbente?
A grandes rasgos, estos son los principales retos que afronta el país en materia de deportes para el recién inaugurado año 2026.
