Santo Domingo.- La comunicadora Mariel Guerrero vuelve a convertirse en tendencia en las redes sociales luego de que se viralizara un extracto de una nuevo transmisión en vivo en el que retoma el tema de la comunicadora Laura Bonnelly, con quien su expareja Juan Carlos Simó estuvo vinculado sentimentalmente a principios de abriles, en una intensa polémica que provocó la ruptura de su compromiso matrimonial. El vídeo de Mariel ha despertado el fregado y con ellos una ola de comentarios que reavivan una polémica que parecía activo quedado a espaldas.

Durante la transmisión, dos seguidores le preguntaron directamente a Guerrero si había acabado perdonar a Laura Bonnelly. Su respuesta fue elocuente y llena de emoción, dejando claro que el proceso de curación aún no ha terminado.

He tenido que elevar plegarias, he tenido que elevar plegarias por el que destruyó mi casa«, expresó visiblemente afectada, marcando una postura muy distinta a la que había mostrado en declaraciones anteriores donde se mostró más conciliadora.

Mariel fue más allá al aprobar que, aunque su fe la consejero, el perdón no ha llegado del todo a su corazón. “Todavía no tengo perdón en mi corazón, tengo que elevar plegarias por mis enemigos.«, afirmó, revelando el profundo impacto emocional que este episodio ha tenido en su vida personal y espiritual.

En un momento particularmente sensible en vivo, el comunicador agregó: “TTengo que orar por los que me hacen brujería, tengo que orar por los que han hecho un agujero en mi alma”.

Esta nueva manifiesto de Mariel Guerrero Confirma que la herida provocada por el escándalo con Juan Carlos Simó y Laura Bonnelly aún permanece abierta. Aunque en el pasado afirmó activo perdonado a Juan Carlos Simó y cerrado ese capítulo por el bienestar de su hija, sus recientes palabras demuestran que el proceso emocional continúa manteniendo viva una polémica que se ha prolongado a lo liberal de 2025.

Origen de la polémica

En febrero de 2025, la comunicadora Laura Bonnelly y el instructor de fitness Juan Carlos Simó hicieron prorrumpir la farsantes regional, tras la circulación de dos fotografías en las que uno y otro aparecen en una visible espectáculo romántica, incluido un beso en la boca. Las imágenes rápidamente se viralizaron y generaron revuelo en las redes sociales.

La sorpresa fue decano porque, en ese momento, Juan Carlos Simó se encontraba en una relación con la igualmente comunicadora Marola Guerrero, con quien tiene una hija. El escándalo provocó una ola de comentarios y especulaciones, ubicando a los tres involucrados en un intenso trío amoroso.

Días luego de que las imágenes se viralizaran, Simó compartió una publicación en sus redes sociales con lo que muchos calificaron como “doble significado«Si bien el mensaje hacía referencia a la comida y a los pecados cometidos en ese contexto, llamó la atención que comenzaba con la frase: «¡Todos son santos cuando hablan del pecado de los demás!«Esta expresión fue interpretada por la clan como una respuesta directa a las declaraciones públicas de Marola Guerrero.

Posteriormente, Laura Bonnelly se pronunció sobre su relación sentimental con la instructora de fitness durante una entrevista con la comunicadora Miralba Ruiz. En ese espacio, Bonnelly aseguró que Simó le había informado que llevaba seis meses separado de la causa de su hija. Sin requisa, dejó atisbar que no habría sido del todo honesto sobre su relación con Marola Guerrero.

Ante la polémica, Marola Guerrero reaccionó a través de un comunicado publicado en sus redes sociales, en el que anunció la rescisión de su compromiso matrimonial con Juan Carlos Simó. En el texto, explicó que su audacia se basó en hechos que rompieron su confianza, y aseguró que optó por cerrar ese capítulo de su vida priorizando el bienestar de su hija.

«Después de un período de profunda reflexión y oración, he tomado la decisión de cancelar mi compromiso matrimonial y seguir caminos separados en mi relación con Juan Carlos Simó. Esta decisión se basa en hechos que han roto la confianza y el compromiso que ambos habíamos construido», dijo Guerrero.

La comunicadora agregó que cree firmemente en los títulos de respeto, observancia y fidelidad como pilares fundamentales de la clan, y que su fe la llevó a comprender que, a veces, cerrar un ciclo es necesario para inaugurar la puerta a un futuro de paz y crecimiento. Al final del comunicado, agradeció el apoyo recibido y aseguró que perdonó a su expareja: «¡Te perdono, Juan Carlos! Con gratitud y respeto».

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Tras el escándalo, Juan Carlos Simó ofreció disculpas públicas a través de su cuenta oficial de Instagram, dirigidas a Marola Guerrero, a quien definió como “la mujer que ama” y causa de su hija. En su mensaje reconoció activo cometido “un grave error” y asumió toda la responsabilidad de sus actos.

Quiero dirigirme a la persona a quien he herido profundamente con mi comportamiento, la mujer que amo, la madre de mi hija, Mariel C. Guerrero. Reconozco que he cometido un grave error y no hay excusas para lo que hice”, dijo Simó, sin mencionar directamente a Laura Bonnelly.

El instructor igualmente se refirió a las fotografías que circularon en redes sociales, asegurando que estas no reflejan los títulos ni el respeto que debió mostrar, especialmente con destino a su clan y su hija. Además, lamentó el impacto placa de la exposición mediática y reconoció el dolor causado a su entorno más cercano.

Finalmente, Simó reiteró su pesar y aseguró que está tomando medidas para formarse de la situación. “Quizás el perdón al que aspiro no será inmediato ni fácil, pero me comprometo a ser una mejor persona”, concluyó expresando su deseo de que este episodio sirva de estudios y consejo sobre la responsabilidad de sus actos.

Vale la pena memorar que Marola Guerrero hizo pública su relación con Juan Carlos Simó en abril de 2019 y, meses luego, anunció que estaba en estado de buena esperanza de su primera hija juntos. Desde el inicio de la relación, seguidores en redes sociales expresaron críticas, señalando la marcada diferencia de vida entre uno y otro.