El director de Ferrari, Fred Vasseur, no se guardó mínimo en la tradicional conferencia de fin de año en Maranello y soltó la momento que todo el mundo esperaba: el 23 de enero de 2026.
Ese día, Ferrari revelará al mundo su nuevo monoplaza para la temporada 2026, que marca el cambio de reglamento técnico más intolerante en la historia fresco de la Fórmula 1, y lo hará donde siempre lo ha hecho, en casa, en Fiorano, con shakedown incluido para que Charles Leclerc y Lewis Hamilton den las primeras vueltas a la máquina que tiene la comisión de terminar con una sequía de títulos que ya cumplirá 19 abriles.
El tesina, que internamente ha sido desarrollado bajo el nombre esencia de Project 678 (en remisión al número de chasis) aún no tiene nombre oficial confirmado, aunque siguiendo la tradición de Maranello desde 2015 se dilación que lleve el nombre SF-26, manteniendo la fórmula de Scuderia Ferrari más el año en curso que solo se rompió en 2020 con el SF1000 (honrando el GP 1000 de la escudería en F1) y en 2022 con el F1-75 por el aniversario de la marca italiana.
Vasseur explicó que el equipo llegará a la presentación con el coche ensamblado al punto que el día mencionado, una logística que calificó de «agresiva» y que averiguación maximizar el tiempo de mejora hasta el postrero momento posible antiguamente de que el Project 678 salga a pista por primera vez.
El enfoque para los tests de pretemporada será pragmático: Ferrari planea sufrir una traducción «spec A» a Barcelona, donde correrán del 26 al 30 de enero en las pruebas privadas, con el objetivo de acumular kilómetros y validar la confiabilidad del paquete, no de apañarse puro rendimiento. Las actualizaciones aerodinámicas reales llegarán para las pruebas de Baréin, en febrero.
El Project 678 representa una desafío técnica considerable bajo la dirección de Loic Serra: suspensión push-rod tanto delante como detrás, poco que Ferrari no usaba en el eje trasero desde 2011, aerodinámica activa en ambas alas y un motor que promete ser «revolucionario» según reportes italianos, con una culata de aleación de aluminio y un sistema de toma de brisa que Maranello ha mantenido en rotundo secreto.
El 23 de enero, entonces, Ferrari abrirá oficialmente la nueva era de la Fórmula 1 desde Fiorano, el mismo espacio donde tantas glorias comenzaron, buscando borrar el fracaso de 2025 y con la esperanza de que ahora Hamilton y Leclerc pueda devolver la prestigio al equipo rojo.
