La Emirates NBA Cup podría estar dejando la Ciudad del Pecado.

La ataderas está considerando abiertamente la posibilidad de trasladar el partido por el campeonato de su torneo de medio de temporada fuera de Las Vegas a partir de la próxima campaña, según dijeron a ESPN fuentes familiarizadas con la situación.

La osadía llega a posteriori de que la NBA anunciara en septiembre que esta sería la última temporada en la que tanto las semifinales como el distracción por el título se disputarían en una sede neutro. Es, en esencia, un agradecimiento de que el formato en cancha neutro no ha generado, hasta ahora, la energía y el entusiasmo que la ataderas esperaba inicialmente.

El evento, que atraviesa su tercera temporada, ha cumplido en gran medida los objetivos que la NBA se propuso cuando el comisionado Adam Silver impulsó su creación. Ha aumentado la atención sobre la ataderas en el puesta en marcha de la temporada, un período dominado por el fútbol latinoamericano. Y los jugadores se han comprometido con el torneo, aunque sea —en parte— por los más de 500 mil dólares que recibe cada parte del equipo campeón.

“Creo que está funcionando bien”, dijo a ESPN el mes pasado el escolta de los Washington Wizards, CJ McCollum, expresidente de la Asociación de Jugadores de la NBA. “Hay entusiasmo alrededor. Se siente claramente la diferencia en esos partidos. Entendés la magnitud, no solo por el dinero del premio y su importancia, sino también por la cancha, el balón, los uniformes… la NBA se ha involucrado, los patrocinadores también, y los jugadores han dado actuaciones extraordinarias. Si mirás los últimos dos años, esos juegos se definieron al final, fueron competitivos y tuvieron una sensación distinta a la monotonía de la temporada regular”.

Lea: Jassel Pérez regresa al Corivan Granada de la Liga ACB España

Sin confiscación, lo que no ha terminado de cuajar son los partidos en sede neutro disputados en Las Vegas. En la mayoría de los ocho juegos celebrados allí en las últimas tres temporadas hubo asientos vacíos, y el bullicio no se comparó con el de los encuentros en casa durante los cuartos de final. Esa diferencia fue precisamente lo que llevó a la ataderas a anunciar en septiembre el cambio de formato para la próxima temporada.