
Santo Domingo.- La República Dominicana está avanzando con una importante reforma policial que podría remodelar la forma en que se despliegan los agentes en todo el país. Un plan de ley actualmente bajo revisión en el Senado búsqueda poner fin a la destreza de décadas de asignar personal policial para proteger oficinas gubernamentales, agencias estatales e incluso negocios privados. Según la propuesta, estas asignaciones sólo se permitirían en casos excepcionales en los que el Ministerio del Interior identifique y apruebe una amenaza actual a la seguridad.
La reforma todavía apunta a acuerdos con el sector privado. Las empresas ya no podrán contratar agentes de policía como personal de seguridad a menos que la situación se considere una cuestión de interés notorio. Incluso entonces, las empresas tendrían que cubrir todos los costos y hacer públicos los acuerdos cada año.
Más allá de estos cambios estructurales, la reglamento introduce reglas más estrictas sobre el uso de la fuerza, exigiendo que los agentes actúen bajo principios de moralidad, carencia y proporcionalidad. Cualquier intervención que resulte en daño debería ser denunciada al Ministerio Notorio.
El plan de ley todavía exige la creación de un Centro Nacional de Estándares para supervisar el desempeño y la certificación de la policía, cercano con un sistema de promoción renovado que enfatice la capacitación y las evaluaciones. Asuntos Internos pasarían a acatar del Ministerio del Interior para robustecer la independencia en las investigaciones.
Se prórroga que los legisladores debatan la propuesta en comisión ayer de enviarla al pleno de la cámara. Si admisiblemente la sesión flagrante está llegando a su fin, los líderes del Congreso han señalado que la reforma será una prioridad en el próximo mandato.
