Brasil, la primera campeona del mundo de fútbol sala mujeril, atraviesa una jugada histórica que ya forma parte de las páginas doradas de este deporte y es que no conoce la derrota desde hace 43 partidos, una emblema que no solo impresiona por su magnitud, sino por la autoridad con la que lo ha construido, con 303 goles a confianza y escasamente 17 en contra durante este periodo.
Desde aquella última derrota el 21 de marzo de 2022 delante España (3-2) en Melolla, Brasil no ha vuelto a caer. Cada partido ha reforzado la sensación de que estamos delante una concepción extraño, capaz de dominar el engranaje con velocidad, técnica y contundencia.
Jugadoras como Débora Vanim y Ana Luiza, que marcaron en ese partido, representan ese espíritu incansable que ha llevado al país a coronarse como la primera campeona del mundo en la historia oficial del futsal mujeril, adicionalmente de contar con las dos mejores jugadoras del mundo, como son Emily Marcondes, máxima goleadora del torneo y Amandinha, que ha recibido este premio en 8 ocasiones.
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Las dos y Ana Luiza dejan en cada partido destellos de su calidad en el Melilla Torreblanca, que lidera la Liga con 22 puntos sumados en 9 partidos disputados.
El monitor Wilson Saboia resumió este logro con humildad y con ganas de seguir promocionando el fútbol sala mujeril entre las jóvenes: “Estoy muy feliz. Las jugadoras son asombrosas, el cuerpo técnico es increíble. Esto deja un legado enorme porque ayudará a popularizar el futsal en escuelas, clubes y universidades. Todo esto resulta en mejores entrenadores y jugadoras”.
