Visa saco. Foto/fuente externa.

Washington.- Estados Unidos ha suspendido el procesamiento de permisos de residencia y solicitudes de ciudadanía para inmigrantes de 19 países, incluidos Cuba, Haití y Venezuela—en una medida que intensifica aún más la dura memorándum migratoria del presidente Donald Trump. La despacho ha anotado particularmente a estas tres naciones latinoamericanas, y Venezuela enfrenta una anciano presión luego de un fresco y sin precedentes despliegue marcial estadounidense en el Caribe. Mientras Washington afirma que la operación tiene como objetivo combatir el narcotráfico, Caracas sostiene que el objetivo vivo es derrocar al presidente Nicolás Maduro.

Cuba permanece bajo un retención estadounidense que dura décadas y Haití continúa enfrentando graves desafíos humanitarios impulsados ​​por la violencia de las pandillas, lo que hace que la suspensión tenga un impacto peculiar para sus ciudadanos. Según un memorando oficial obtenido por AFPla despacho Trump detuvo en junio el procesamiento de tarjetas de residencia y solicitudes de naturalización para personas de países que ya estaban sujetos a restricciones de delirio ampliadas.

La cinta incluye Afganistán, Birmania, Burundi, Chad, Eritrea, Guinea Ecuatorial, Irán, Laos, Libia, la República del Congo, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Togo, Turkmenistán y Yemen, por otra parte de Cuba, Haití y Venezuela.

Altos funcionarios estadounidenses defendieron recientemente las políticas de inmigración de la despacho luego de la homicidio a tiros de dos miembros de la Guardia Nacional cerca de la Casa Blanca. El sospechoso, un ciudadano afgano que llegó durante las evacuaciones masivas de 2021, se declaró inocente.

El memorando subraya que los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) desempeñan un papel fundamental en la prevención de la entrada de terroristas al país y deben priorizar la seguridad doméstico en sus procesos de investigación y adjudicación. Advierte que una investigación de informes inadecuada podría poner en peligro a los estadounidenses, y cita como ejemplo el ataque de la semana pasada.

El presidente Trump, que ha hecho de las deportaciones masivas una promesa central de su campaña, declaró el 26 de noviembre que tiene la intención de “pausar permanentemente la inmigración de todos los países del Tercer Mundo” para permitir que el sistema estadounidense se “recupere”. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, además pidió ampliar la cinta de países restringidos, utilizando jerga incendiario en las redes sociales para explicar prohibiciones más estrictas.