Miami.- Eros Ramazzotti vive uno de los momentos más significativos de su vida personal y profesional, pues a sus 61 abriles, el cantautor italiano ya es antecesor y regresa a los escenarios con una tournée mundial en 2026 y un nuevo portafolio con duetos con artistas latinos como Carín León, Lali y Kany García.
«Este disco representa una etapa que se abre porque es mirar un poco al pasado con el presente, con nuevas canciones», dice en una entrevista con Efe en Miami para presentar su doble portafolio 'An Importante Story', con nuevas versiones de algunos de sus grandes éxitos y temas inéditos, en castellano e italiano.
A diferencia de otros músicos que ven los álbumes como libros de experiencias pasadas, para él son una exposición de intenciones.
“Esto abre otro capítulo en mi carrera, que espero que continúe durante mucho tiempo”, explica.
'Una Historia Importante' ofrece incluso colaboraciones intergeneracionales con compatriotas como Andrea Bocelli, Jovanotti, Giorgia, Ultimo y Max Pezzali, así como voces internacionales como Alicia Keys, y artistas del mundo hispanohablante como la mexicana Carin León, la argentina Lali y la puertorriqueña Kany García.
«Son grandes artistas, muy buenos amigos y con mucha experiencia. Todos se lo merecen, hacen arte y lo hacen bien», afirma.
Música en tiempos de incertidumbre
Ramazzotti observa con preocupación el contexto social presente, pero incluso con el convencimiento de que la música puede funcionar como refugio emocional.
«Hoy necesitamos esperanza después de todo lo que pasa en el mundo. La gente necesita música, necesita cosas positivas», reflexiona.
Esa intención está presente en la nueva lectura de 'Si un par de canciones fueran suficientes', uno de sus grandes himnos, que ahora trae de reverso acompañado de Bocelli, con un significado renovado.
«Siempre he querido llegar al corazón de la gente para mejorar la vida, aunque sea un poquito. Ese es el mayor objetivo que una canción puede alcanzar», afirma.
Entre las nuevas canciones hay canciones de simpatía como 'Mi día preferido', 'Cuánto simpatía me das' y 'Mañana'. Otras sobre desamor, como 'Palabras románticas estúpidas', y ciertas reflexiones, como en 'La aventura'.
Además de promocionar el disco, Ramazzotti prepara una tournée, que comienza el 14 de febrero en París e incluye cerca de 50 fechas por Europa y América Latina.
Un antecesor cantante
Se prepara físicamente para el ritmo que conlleva retornar a torcer. Con humor reconoce que no es liviana, pero siquiera inasequible.
«Me estoy preparando como un atleta olímpico», dice riendo, y luego se corrige: «Bueno… no un atleta. Un abuelo atleta».
Has dejado antes hábitos que no encajan con esta nueva etapa. “No fumo, no tomo drogas y bebo muy poco”, dice.
Intenta pernoctar más, aunque admite que suele levantarse temprano con la mente en movimiento. «La realidad actual te lleva a ir rápido. Se corre, pero también hay que reducir el ritmo para vivir mejor», afirma.
A diferencia de otras etapas de su carrera, esta tournée coincide con una nueva dimensión emparentado: la venida de su nieto, Cesare.
Ramazzotti asegura que esta relación ha cambiado su forma de estar en el mundo.
Con el paso de los abriles ha aprendido a valorar el tiempo alejado de la exposición, poco que antaño no se permitía. Ahora, dice, su refugio no es el tablado, sino la calma.
“Más que la ciudad prefiero la vida natural: montar a caballo, estar con mis gatos, vivir en paz”, confiesa.
Ve deportes por televisión tras un problema en una rodilla, películas para los momentos de calma en porción de las giras.
El espacio de la música italiana en la era digital
Ramazzotti incluso reflexiona sobre el nuevo contexto musical, dominado por tendencias rápidas, redes sociales y canciones que a veces duran menos que su promoción.
«Hoy salen millones de canciones cada día. Antes había pocos artistas. Ahora es más difícil», afirma.
En Italia, dice, el rap y el trap dominan las listas, mientras que fenómenos como Måneskin llevan el rock italiano a una audiencia completo.
Aun así, confía en la permanencia del pop melódico que representa.
«La música es mi vida. Y aunque a veces no es suficiente, tres minutos pueden cambiar algo», concluye.
