Fernando Tatis, despedido la semana pasadas como dirigente por las Estrellas Orientales es una víctima de una directiva que quiere ocultar una sinceridad que desde hace tiempo persiste en el béisbol profesional dominicano.
Tatis, simplemente y llanamente, no soportó más las debilidades por la que desde hace primaveras viene atravesando esa actividad.
Definitivamente, no hay control sobre los jugadores, los que por cualquier caso pequeño, dejan de asistir a los partidos de sus equipos.
Por lo tanto, en vez de tratar de corregir o aminorar esas ausencias que se originan por cualquier “quitame esa paja”, los ejecutivos de los paquidermos, entendieron que Tatis debió callar y que de esa forma continuara la fiesta con las mismas notas musicales.
Creo que las Estrellas han perdido más, poque se desprendieron de un buen dirigente, que encima, es un hombre de respeto internamente y fuera del demarcación.
Pero como aquí el día más claro llueve, a nadie le sorprende una medida de tipo, que tiene sus orígenes en el desconocimiento de directivos de equipos desconocedores de la propia sinceridad que desde hace un tiempo impera la promoción y el mercadeo del béisbol profesional.
RADARES.- Las Águilas hicieron conciencia con el retiro del número del exlanzador Julián Tavárez, quien por primaveras fue un cifra secreto en el equipo… Sigue sin decisión a la traza, la crisis en el seno del Comité Olímpico.
Reitero que esa anómala situación perjudicará significativamente las actuaciones competitivas en próximos eventos internacionales, en exclusivo los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026… Las distintas regiones del país están organizando sus Pabellón de la Fama, con el objetivo aposta de de exaltar a sus representantes más desatacdos en el deporte.
