El director canadiense James Cameron, responsable de algunas de las películas más exitosas de la historia, argumentó que las producciones realizadas para Netflix no deberían optar a los Oscar. Sus declaraciones se produjeron durante una entrevista en el podcast. La ciudad con Matthew Bellonien medio del debate sobre la intención de la plataforma de streaming de agenciarse Warner Bros. Discovery, anuncio que ha generado reacciones en toda la industria.
Cameron, cuya próxima película Avatar: fuego y ceniza se estrenará en diciembre, fue consultado por Matthew Belloni sobre los avances de Netflix en las negociaciones con gigantes de medios como Comcast y Paramount para comprar Warner Bros. Al respecto, el cineasta expresó que mantiene la esperanza de que Paramount pueda seguir siendo un estudio independiente, pero advirtió que la posible operación por parte de Netflix sería, en sus palabras, «un desastre».
Críticas a la táctica de estrenos limitados y su vínculo con los Oscar
La semana pasada, diversos medios especializados en la industria cinematográfica informaron que Netflix se comprometió a seguir lanzando películas de Warner Bros. en salas de cine, como parte de su ofrecimiento para agenciarse la corporación. Sin retención, Cameron desestimó esta promesa, calificándola de “cebo para los ingenuos”.
Según el director, ofrecer una breve ventana teatral no es suficiente para ser considerado parte del maniquí tradicional. «La película se estrenará en una semana o diez días. Seremos considerados para el Oscar. Verás, creo que eso es fundamentalmente terrible», dijo, enfatizando que el negocio del cine debería demostrar en la proyección de largometrajes diseñados para la experiencia teatral, y no en estrenos cortos utilizados nada más para cumplir con los requisitos de premios.
¿Las películas en streaming deberían competir en la temporada de premios?
Cuando se le preguntó específicamente sobre si las películas producidas por Netflix deberían ser elegibles para nominaciones al Oscar, Cameron aseguró que no lo harían, a menos que se modifique por completo la táctica de estreno. En su opinión, una película sólo debería participar en los premios si se estrena en al menos 2.000 salas durante un mes completo, una regla que históricamente marcó la diferencia entre los estrenos de estudio y los estrenos independientes.
En los últimos primaveras, varias producciones de Netflix han rematado entrar a competencia internamente de la categoría de Mejor Película, marcando un cambio significativo en el panorama. El primero fue Roma en 2019, dirigida por Alfonso Cuarón, seguida de títulos como El irlandés, El discernimiento de los 7 de Chicago, El poder del perro y Emilia Pérez. Sin retención, a pesar de sus nominaciones, ninguna ha rematado alzarse con el principal Premio de la Academia.
Sí, han obtenido premios importantes en otras categorías: Alfonso Cuarón y Jane Campion ganaron en la categoría de Mejor Director por Roma y El poder del perrorespectivamente, lo que demostró que las películas en streaming pueden ser reconocidas en apartados esencia, aunque no en los más codiciados. Las películas Frankenstein y Train Dreams tuvieron un estreno prohibido en cines ayer de despabilarse nominaciones en los Premios de la Academia AP.
Netflix mantiene aspiraciones para 2025 pese a la polémica
De cara a la próxima temporada de premios, títulos como Frankenstein, Train Dreams y Jay Kelly se encuentran entre las producciones de Netflix que podrían entrar a competencia. Todos ellos tuvieron estrenos limitados en salas, con proyecciones breves ayer de su emanación en la plataforma, táctica que se reitera cada año.
Mientras tanto, el propio Cameron sigue siendo una figura influyente en la historia de los Oscar. El director ha reses tres premios de la Academia, todos por Titánico en 1998. Su película Avatar recibió nueve nominaciones y optó a tres premios en 2010, mientras que su secuela El camino del agua fue nominada nuevamente en 2023.
Su visión, sin retención, parece inalterable delante la transformación de la industria: para Cameron, la esencia del cine se encuentra en el cuarto vago, la pantalla superhombre y la experiencia colectiva, una tradición que considera en aventura oportuno a la expansión de las plataformas digitales y la redefinición del concepto de estreno.
