Santo Domingo.- Parte desvaloración del noveno episodio, partido empatado 4-4, Carlos Jiménez corre en segunda con dos outs. El Licey decide transferir al bigleaguer Jason Domínguez para que Adonis Medina enfrente a Erik González.

“Yo fui a coger un buen turno. En realidad fui pensando en ser un out difícil, tratar de que el tipo cogiera lucha conmigo. No fui a buscar un hit”, relata el campocorto grana.

El relevista de los azules abre con un slider en la parte desvaloración de la zona de strike y nivela el conteo con el mismo emanación fuera de la zona. En el tercer pitcheo, Medina cambió la dosis a un sinker cerca de la espécimen de González con el que conectó foul, al igual que en el sucesivo emisión: otro slider, pero fuera de la zona de strike.

“Traté de coger un turno para que el equipo contrario se diera cuenta de que se equivocó”, explica González.

Y esa equivocación se manifestó en el botellín emanación, en forma de otro slider adaptado donde fue cantado el primero de ese turno, pero ahora “El Mago” no lo dejó suceder y envió la pelota al oasis central para que la del gane entrara al plato de individuo en las piernas de Jiménez.

“Yo soy un tipo que juega béisbol con la memoria corta, o sea, si me ponché en un buen turno eso quedó en el pasado y sigo para encima. Yo creo que eso fue lo que yo hice en ese momento, nadie quiere fallar. Trato de seguir adelante”, indica el torpedero rojo al hacer sugerencia a la mentalidad que mantuvo hasta ese turno luego de un error cometido en el primer episodio.

Un gran surtido

El triunfo 5-4 contra los Tigres representa el segundo en itinerario para los melenudos que, a la vez, los impulsa en la tabla de posiciones hasta el tercer oportunidad a solo medio batalla detrás de los Toros.

“Creo que es una victoria importante para el equipo. Y bueno, irnos mañana a descansar para tener ese doble juego del viernes”, declaró el dirigente Alex Cintrón en conferencia de prensa tras el partido.

El estratega del Escogido resaltó la tarea del abridor rival Albert Abreu, quien tiró 5.2 entradas de solo un hit, pero nunca perdió la fe en su tropa.

“Los muchachos van a salir a jugar fuerte y no se quitan, a pesar de que Abreu tuvo una gran noche. Nosotros sabíamos que cuando él se fuera teníamos la capacidad de regresar al juego y así pudimos lograrlo. Estos muchachos son aguerridos, lo dejan todo”, resaltó.

Cintrón destacó la importancia del triunfo al irse a medio surtido por encima del Licey y uno sobre las Estrellas, pensando en la ráfaga positiva de dos ganados consecutivos.