De regreso a las labores, tras una “merecidas” descanso, a posteriori de un año de labores sin pausas, en cuyo olvido, el deporte doméstico se ha venido desempeñando entre logros y frustraciones, muchas de estas últimas, muy poco difundidas por razones obvias.

La comunicación más desgarradora, sin puesto a duda, ha sido la suspensiones de los lanzadores dominicanos Luis Ortiz y Emmanuel Clase, los dos pertenecientes a los Guardianes de Cleveland.

Y es que las acusaciones que pesan sobre los dos, son decepcionantes, porque nadie imaginó que poco así, podría provenir de dos profesionales de su talla, en distinto de Clase, pítcher establecido como una fortuna desde hace primaveras.

De ser cierto que han estado involucrados en apuestas ilegales, sería un anilla frito, que se agregaría a expedientes de otra naturaleza, pero con mucho peso pesimista que han cargado jugadores dominicanos en sus trayectorias por el béisbol de Grandes Ligas.

Este expediente acusatorio, de acuerdo a lo expuesto hasta ahora, evidente estar muy acertadamente documentado, tras arduas investigaciones de las agencias estadounidenses involucradas.
Tanto Clase c omo Ortiz, han inútil las acusaciones, y desde ahora habrá que colocar los santos sobre el altar, para que las delicadas acusaciones sobre sus participaciones en la trama de apuestas, resulten fallidas.

En el entendimiento pautado debe resultar todo lo suficientemente claro, pero aunque lo declaren inocentes, sus carreras quedarán liquidadas por siempre.

RADARES.- El Mauricio Báez ha demostrado superioridad en todos los aspectos sobre el San Carlos, en la final del baloncesto del Distrito Nacional, y son muy altas las probabilidades de que se convierta esta perplejidad en el club más vencedor en la historia de ese evento con XI títulos.