La Habana (EFE).- Cuando el cerrador cubano de los Red Sox de Boston, Aroldis Chapman, logró esta temporada la correr de acumular 16 apariciones seguidas –contra 46 bateadores– sin jit, los medios deportivos de la isla prácticamente no tocaron el tema.

Te puede interesar: LIDOM prohíbe inscripción de Emmanuel Clase y Luis Ortiz para la temporada 2025-26

La televisión estatal siquiera ha destacado –o al menos no asiduamente– en sus resúmenes deportivos las actuaciones en la postemporada de la MLB del cultivador de los Dodgers de Los Ángeles Andy Pages; del relevista de los Blue Jays de Toronto Yariel Rodríguez o del tercera cojín de los Tigers de Detroit Andy Ibáñez.

Históricamente, Cuba fabrica astros del béisbol a montones. Muchos de los cuales se encumbran como jugadores de época en la Gran Carpa.

Pero el caso de La Habana es desigual al de otros países exportadores de peloteros, como Venezuela o República Dominicana, en donde sus aficionados siguen religiosamente el desempeño en el exógeno de sus estrellas y son considerados como ídolos.

La ambivalente relación entre las estrellas cubanas en las Grandes Ligas y la islaLa ambivalente relación entre las estrellas cubanas en las Grandes Ligas y la isla
Fotografía de archivo de Andy Pages (c), deportista de los Dodgers de Los Ángeles, durante un partido de Grandes Ligas. EFE/Caroline Brehman

La isla caribeña prohibió el béisbol profesional, su deporte nacional, en 1962. La extensa afecto se volcó desde entonces a su ligazón locorregional: la Serie Nacional.

Sin requisa, como huella secundario, la prohibición dejó sin un mecanismo claro a los jugadores –legalmente contratados por el Gobierno cubano– que buscaban dar el brinco a la MLB.

Abandonar Cuba por el sueño de las Grandes Ligas

Esto hizo que a partir de los abriles ochenta se cronificase la sangría de talento. Cientos de peloteros han abandonado sus delegaciones durante juegos en el extranjero o han surgido del país ilegalmente para ser contratados por alguna franquicia como agentes libres.

Solo de 2016 a 2022 un total de 635 peloteros abandonaron el país constitucional e ilegalmente, según la prensa estatal.

Por otro costado, una vez fuera del país, muchos beisbolistas cubanos se han significado públicamente y han hablado en contra del Gobierno de la isla.

La ambivalente relación entre las estrellas cubanas en las Grandes Ligas y la islaLa ambivalente relación entre las estrellas cubanas en las Grandes Ligas y la isla
Fotografía de archivo de un deportista de béisbol de Cuba. EFE/Bienvenido Velasco

Este fuego cruzado ha dejado en medio a la afecto. En el Estadio Latinoamericano de La Habana, Adrián Almeida, de 42 abriles, apoya, recargado en la butaca, al equipo de sus amores: Industriales.

Pero así como está irresoluto del partido de los habaneros, todavía lo está con los Dodgers de Los Ángeles. Sobre todo de uno de sus jugadores revelación: el cubano de 24 abriles Andy Pages, al que le vaticina un futuro en el Salón de la Fama.

«La seguiría mucho más (la MLB) si tuvieran la oportunidad de transmitirla», le cuenta a EFE. Lo que hace conexo con sus amigos es ir a cafeterías o bares de hoteles y usar la wifi para mirar una transmisión en directo.

Profesionales con Cuba

El olvido a los cubanos en Grandes Ligas ha pegado por igual, incluso si se comercio de deportistas que han sido ambiguos sobre el Gobierno o que, de plano, han preferido no platicar nunca sobre temas políticos.

Pages, que ha dicho que quiere ser convocado por la selección cubana para el Clásico Mundial de 2026 (aún se desconoce si la isla participará, por atrevimiento de EE.UU.), junto a en esta última categoría.

La ambivalente relación entre las estrellas cubanas en las Grandes Ligas y la islaLa ambivalente relación entre las estrellas cubanas en las Grandes Ligas y la isla
Fotografía de archivo Andy Ibáñez (i), del equipo de Cuba, durante un partido Clásico Mundial de 2023 disputado delante Estados Unidos. EFE/Cristóbal Herrera

Para Willian Álvarez, inclinado de 36 abriles, los tiempos de los vetos deportivos han cambiado: “Eso sería maravilloso el día que pase. Algún día va a pasar. Hay tiempo para todo eso. No estamos tan lejos”, le dice a EFE.

Álvarez se cimiento en lo que significó el Clásico de 2023. Fue la primera vez desde 1962 que Cuba convocó para su combinado franquista a beisbolistas activos de las Grandes Ligas. En las ediciones anteriores solo llamaron a deportistas del circuito locorregional o peloteros contratados en el extranjero a través del Gobierno.

Aunque no contó con todas las estrellas –los más politizados declinaron públicamente o de plano no fueron convocados– la índice fue suficientemente buena como para que los isleños se quedaran en las semifinales por primera vez en 17 abriles.

El indagación fue calificado como un éxito por analistas, aficionados y autoridades. Y esperan repetir la fórmula.