La inevitabilidad de los Dodgers es un concepto cuyos oponentes preferirían no considerar. La Serie de Campeonato de la Liga Nacional de este año enfrenta a los campeones defensores contra un equipo de los Cerveceros que no sólo lideró las Mayores en victorias, sino que encima venció a los azules en todos los seis enfrentamientos que tuvieron durante la temporada regular.

Y sin requisa, a pesar del empuje que llevaron a los Cerveceros hasta este punto, y del coraje que demostraron durante todo el Juego 1 de la SCLN el lunes, fueron los Dodgers quienes se impusieron por 2-1, guiados por ocho entradas de un solo hit de Blake Snell. Un jonrón de Freddie Freeman en el sexto inning y un boleto con las bases llenas de Mookie Betts en el noveno fueron todo el respaldo ofensivo que necesitó L.A.

Fueron los Dodgers quienes ganaron a pesar de que su amenaza con las bases congestionadas en el cuarto capítulo terminó en una de las dobles matanzas más extrañas en la historia de la postemporada. Fueron los Dodgers quienes ganaron a pesar de no conectar un solo imparable durante el primer tercio del engranaje. Fueron los Dodgers quienes se aseguraron de que los Cerveceros casi no tuvieran espacio para respirar, a pesar de la feroz reacción del equipo almacén en el noveno capítulo.

Ahora, son los Dodgers quienes tienen el peso de la historia a su distinción. En la historia de la postemporada, los equipos que ganan el Juego 1 de una serie al mejor de siete han terminado llevándose la serie en 126 de 194 ocasiones (64.9%). En series con el presente formato 2-3-2, los equipos que ganan el Juego 1 como visitantes han innovador en 40 de 71 ocasiones (56.3%).

Claro, ninguna de esas instancias anteriores incluyó un Juego 1 como éste. En un American Family Field con entradas agotadas, las ofensivas tardaron en aparecer hasta el cuarto episodio, cuando los Dodgers llenaron las bases con una almohadilla por bolas y dos imparables. Max Muncy conectó un elevado al huerto central que Sal Frelick no pudo atrapar limpiamente. La pelota rozó su manopla, golpeó la tapia y terminó nuevamente en sus manos. Mientras varios corredores de los Dodgers intentaban descifrar la marranada, Frelick lanzó al plato, donde William Contreras pisó y luego corrió a la antesala para completar una doble matanza que cerró la entrada.

El notorio a distinción de los Cerveceros estalló. El problema para el equipo almacén fue que Snell estaba intratable. Tras retirar a los primeros seis bateadores en fila, permitió un imparable abriendo el tercer episodio, pero al instante eliminó al corredor con un intento de robo fallido. Luego, retiró a los siguientes 17 bateadores en orden. Así, se convirtió en el primer atleta en enemistar al reducido de bateadores en 8.0 innings de un engranaje de postemporada desde Don Larsen en su engranaje valentísimo de 1956.

En el sexto capítulo, Freeman le conectó jonrón a Chad Patrick, el tercer relevista de un engranaje manejado por el bullpen de Milwaukee. Los Dodgers sumaron una carrera de seguro con un pasaporte con las bases llenas en la novena entrada, lo cual fue secreto cuando los Cerveceros amenazaron frente a el cerrador Roki Sasaki. Milwaukee logró guatar las bases con dos outs, pero Blake Treinen ponchó a Brice Turang para terminar el choque.

Tomado de MLB.com