Nick Castellanos observó desde el edén derecho cómo el desacertado tiro al home de Orion Kerkering pasaba por encima del receptor J.T. Realmuto para poner fin a la temporada de los Filis.

Castellanos vio a los Dodgers salir en masa del dugout de la tercera saco, corriendo muy cerca de un aturdido Kerkering para rodear al cubano Andy Pagés en primera saco y celebrar su vencimiento por 2-1 para dejar en el circunscripción que les dio el boleto a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Entonces, Castellanos se lanzó a pasar. Se apresuró a suceder a los eufóricos Dodgers en el infield para conseguir a un visiblemente emocionado Kerkering.

“Eso es instinto”, dijo Castellanos. “Entiendo lo que está sintiendo. No las emociones exactas, pero puedo verlas. Ni siquiera tuve que pensarlo dos veces, ahí es donde necesitaba correr”.

Realmuto fue el primero en encontrar a Kerkering mientras éste permanecía inmóvil, con la comienzo gacha y las manos en las rodillas mientras los Dodgers, rumbo a la SCLN, pasaban corriendo pegado a él.

Castellanos fue el segundo.

“Solo le dije que mantuviera la cabeza en alto”, siguió Castellanos. “Y quería estar a su lado mientras salía del terreno, sólo para que supiera que no estaba solo en ese momento”.

El trío de Kerkering, Castellanos y Realmuto caminó pegado al dugout de primera saco, donde el mánager Rob Thomson los esperaba en el escalón superior. Thomson puso un articulación rodeando de Kerkering y compartió un breve mensaje con el angustiado relevista ayer de darle una palmada en el pecho.

“Que mantuviera la cabeza en alto”, reveló Thomson cuando se le preguntó qué le había dicho a Kerkering en esos segundos. “Simplemente se dejó llevar por el momento un poco… Siento pena por él porque se lo está echando todo a sus hombros. Pero ganamos como equipo y perdemos como equipo”.

Ese fue el mensaje que Kerkering recibió una y otra vez de sus compañeros de tras el sorprendente final de una temporada que comenzó con una mentalidad de Serie Mundial o fracaso.

“Significa mucho”, aeguró Kerkering, quien, con los luceros todavía hinchados, respondió a todas las preguntas sobre la chiquillada y sus consecuencias. “Muestra que se preocupan mucho. Significa todo, sin duda alguna”.

Cuando se le preguntó qué más le habían dicho sus compañeros, Kerkering respondió: “Sólo que mantuviera la cabeza en alto. Es un error. Es béisbol. Esas cosas pasan. Simplemente mantén la cabeza en alto, estarás bien por mucho tiempo. Cosas como que no es mi culpa, algo así… Tuvimos oportunidades de anotar. Solo mantén la cabeza en alto”.

Nadie en los Filis podía identificarse directamente con lo que Kerkering estaba pasando en ese momento. Después de todo, fue al punto que la segunda serie de postemporada en terminar con un error para dejar al perdedor en el circunscripción. (La otra ocurrió en la SDLA del 2016 cuando los Azulejos derrotaron a los Rangers en un tiro errabundo a primera en una potencial chiquillada de doble play para terminar el inning).

Dicho esto, Castellanos quizás lo entienda mejor que la mayoría. Él hizo el zaguero out de la Serie Mundial del 2022 con un elevado de foul por la itinerario del edén derecho. Castellanos acababa de conseguir a primera saco cuando el cultivador derecho de los Astros en ese momento, Kyle Tucker, atrapó la fábula para sellar la vencimiento y el título por 4-1.

Castellanos, al igual que Kerkering en la confusión del jueves, tuvo que explayarse camino a través de una ruidosa celebración en el circunscripción.

También como Kerkering, Castellanos no tuvo que hacerlo solo.

“Cuando hice el último out en la Serie Mundial del 2022, Paco me esperó para salir del campo”, dijo Castellanos sobre el coach de primera saco Francisco “Paco” Figueroa. “Y pensé que eso fue increíble”.

Kyle Schwarber además puede identificarse. Hace ocho abriles, ese mismo día, Schwarber cometió no uno, sino dos errores en la misma chiquillada en un partido de postemporada. Empatados sin carreras con dos outs en el sexto inning de un crucial Juego 3 de la SDLN, Schwarber —jugando el edén izquierdo para los Cachorros en ese momento— dejó caer un elevado de fly de rutina de Daniel Murphy.

Por si fuera poco, Schwarber luego pateó la fábula al intentar recogerla. En punto de un fly para terminar el inning, Murphy terminó en tercera saco en la chiquillada y anotó con el ulterior bateador.

“Una jugada no debería definir la carrera de alguien. He tenido muchísimos fracasos en mi vida, en mi carrera”, recordó Schwarber. “Hay veces en las que, diablos, he cometido un doble error en un juego de playoffs. Así es el béisbol. Tienes que aprender de eso, tienes que ser mejor por eso. No creo que eso vaya a definir la carrera de Kerk en absoluto”.

Kerkering planea hacer exactamente eso.

“Ojalá sea el comienzo de una larga carrera”, dijo Kerkering. “Simplemente mantendré en el fondo de mi cabeza que esto realmente apesta ahora mismo, pero con suerte, seguiré presionando, superaré esto y seguiré adelante”.