PHOENIX (MLB.com).— El corrido atleta Justin Verlander ofreció otra sortija monticular y, con el respaldo de los dominicanos Jerar Encarnación y Rafael Devers, los Gigantes de San Francisco se impusieron este miércoles 5-0 en 11 entradas sobre los Diamondbacks de Arizona en el Chase Field, cortando una jugada de cuatro derrotas consecutivas.

Te puede interesar:Cachorros barren a los Piratas y aseguran su pase a la postemporada

El derecho de 42 abriles trabajó siete entradas en blanco, permitiendo tan pronto como tres hits y dos boletos, para alcanzar su primer tramo de cuatro aperturas consecutivas con una o ninguna carrera limpia permitida en toda su carrera. En más de un siglo de historia, el único atleta de esa existencia en lograrlo había sido Roger Clemens en 2005.

Sin retención, el duelo monticular mantuvo a guión la ataque de los Gigantes, que fueron maniatados durante nueve episodios por Brandon Pfaadt, abridor de Arizona, quien todavía entregó una concierto de postín al mantenerlos sin anotaciones.

La definición llegó en el 11mo inning, cuando Encarnación, Devers y Christian Koss respondieron con imparables oportunos para desobstruir la pizarra y dar el llamada definitivo que aseguró la trofeo visitante.

Con este resultado, los Gigantes se colocan pegado a los Rojos de Cincinnati a 2.5 juegos de los Mets de Nueva York, que ocupan el tercer puesto de comodín en la Liga Nacional. Los Diamondbacks, por su parte, se mantienen como el equipo más cercano a ese extremo boleto, todavía a 2.5 juegos.

El conjunto de la Bahía, que tan pronto como había conectado dos hits en 18 entradas previas desde su producción de cuatro carreras en la primera entrada del recreo del martes, encontró finalmente la reacción necesaria para mantenerse en la pelea por la postemporada.