El batazo profundo salió disparado del bate de Aaron Judge como tantos anteriores, desapareciendo en el Gloria vespertino mientras viajaba sobre el Monstruo Verde del Fenway Park en el floresta izquierdo, con destino desconocido en la calle Lansdowne.

Si hubiera que designar un proscenio fuera de casa para que Judge conectara el jonrón número 362 de su carrera, superando así a Joe DiMaggio (361) para acomodarse el cuarto área en la registro de todos los tiempos de los Yankees, probablemente no habría un mejor proscenio que el antiguo estadio de béisbol de Boston, donde el «Yankee Clipper» jugó tantos de sus partidos.

El jonrón de Judge produjo la primera carrera de la conquista de Nueva York por 4-1 sobre los Medias Rojas, cuando conectó un divulgación de cuatro costuras de Lucas Giolito para un batazo de 468 pies proyectado por Statcast que tuvo una velocidad de salida de 112.6 mph. Sólo Babe Ruth (659 de sus 714 jonrones), Mickey Mantle (536) y Lou Gehrig (493) han bateado más jonrones con el uniforme de los Yankees.

“Es especial, pero al igual que todos esos delante de mí y en esas listas, no jugaban por récords. Jugaban para ganar”, dijo Judge. “Así que solo intento seguir sus pasos. Estoy aquí para ganar. Intento ayudar a que este equipo esté en la mejor posición posible cada noche”.

Con la conquista, los Yankees (82-65) se colocaron un repertorio y medio por delante de los Medias Rojas (81-67) en la lucha por el primer puesto de Comodín de la Liga Americana y se mantuvieron a tres juegos de los Azulejos en el liderato de la División Este de la Liga Americana.

La conquista aseguró la 33ra temporada ganadora consecutiva de los Yankees (1993-presente), pero tienen la mira puesta en mucho más.

«Queremos dejar una huella imborrable para el resto de la temporada», dijo Jazz Chisholm Jr. «Estamos intentando ganar la división ahora mismo. Siento que esta victoria nos va a ayudar mucho».

Luis Gil lanzó seis entradas sin hits ayer de entregarle el repertorio al bullpen. El jonrón de Nate Eaton en la séptima entrada contra Fernando Cruz puso fin al repertorio sin hits, pero fue el único daño que Boston pudo infligir.

Gil fue lo que el mánager Aaron Boone describió como «impredecible» y «efectivamente salvaje», desconcertando a Boston en una comportamiento de 93 lanzamientos (54 strikes), incluyendo cuatro bases por bolas, cuatro ponches, dos lanzamientos descontrolados y un balk.

Al final de la tenebrosidad, la concurrida tendencia además contó con una conquista. Boone se refirió a la salida como un trampolín, sugiriendo que Gil había hermoso lo mejor desde que regresó de la registro de lesionados.

«Lo más importante es no perder la concentración», dijo Gil a través del intérprete Marlon Abreu. «Hay que mantener la concentración».

Judge marcó la pauta con un batazo que, según su compañero Ben Rice, «nos electrizó», asegurando oficialmente su área en el cuarteto dorado que encabeza la registro de la franquicia. Fue el jonrón número 47 de Judge en la temporada y su tercero en los últimos dos juegos. Al aventajar a DiMaggio, ahora además se convierte en la principal amenaza de jonrones de la franquicia entre los diestros.

«Es increíble», dijo Rice. «A veces, uno da por sentado lo que hace. Pero luego llegan esos hitos y uno puede apreciarlo de verdad».

Ha sido una semana ajetreada para Judge, quien no solo igualó y superó a DiMaggio, sino que además superó a Yogi Berra (358).

«Creo que todos los que estaban delante de mí, y especialmente DiMaggio, jugaron para ganar en Nueva York y para este equipo», dijo Judge. «Así que seguiré intentándolo, y al final podremos hablar de todos los hitos».

Boone dijo que finalmente ha manido más swings al estilo de «Aaron Judge» por parte del toletero, quien bandeja para .333 (de 51-17) con un OPS de 1.265 en sus últimos 15 juegos desde el 27 de agosto.

«Se ve bien», indicó Boone. «En los últimos días, siento que está empezando a concentrarse».

Judge estaba avispado desde el principio, y eso no debería suceder sido una sorpresa.

El batazo en presencia de Giolito además fue el 19no jonrón de Judge en la primera entrada en esta temporada, estableciendo un nuevo récord, según Elias Sports Bureau. La marca antedicho la habían compartido Judge (2024) y Alex Rodríguez (2001).

“Siento que, a estas alturas, todo se está normalizando con él”, dijo Chisholm. “Nos motiva muchísimo. Nos da mucha energía. Todos piensan que es muy tranquilo, pero es un loco, al menos para mí. Nos da esa inyección de energía que necesitamos a diario”.