SANTO DOMINGO, RD – Los miembros del junta de la 31 Bienal Nacional de Artes Visuales defendieron la validez del premio otorgado al trabajo «lo que no se elimina de la raíz, crece nuevamente», luego de las preguntas sobre su instalación y los materiales utilizados.

Explicaron que la estancia, compuesta por una palma sembrada y una tarja, no fue concebida para exhibir en el interior del Museo del Arte Moderno, sino en los jardines exteriores de la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, como lo indicó el cómico en la propuesta presentada.

También aclararon que la palma no puede considerarse un «material perecedero» de acuerdo con las regulaciones bienales, ya que ese término se aplica a principios que se descomponen rápidamente, como alimentos o flores. En cambio, señalaron, la palma es un organismo vivo y estable, comparable a materiales duraderos como madera o papel.

Los miembros del junta enfatizaron que cualquier desafío debe ser evaluado por el comité coordinador bienal, designado por decreto, y no por ellos.

Finalmente, enfatizaron que más allá de las discusiones administrativas, el trabajo y la bienal en normal han generado un debate importante sobre la memoria histórica, la vida contemporánea y los posesiones del autoritarismo en la sociedad dominicana.