Santo Domingo.- Elidenia Velásquez presentó su nueva colección de poesía Oscura luz El 4 de septiembre en el Aída Cartagena Portalatín Hall del Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, en un impulso muy concurrido organizado por Río de Oro Editores. La recitación reunió a escritores, críticos y figuras culturales y posicionó el texto como una entrada sobresaliente en las ofertas literarias de esta temporada.

Rafael J. Rodríguez Pérez, editor y presidente de Río de Oro Editores, abrió el evento con un prueba titulado La poesía, Esa oscura luz que nos iluminaen el que elogió la voz más clara y asertiva de Velásquez y sugirió que Oscura luz Lee como un texto de declaraciones en circunstancia de sugerencias discretas. Bruno Rosario Candelier enmarcó la colección como un trabajo que «atraviesa la oscuridad para brillar con su propia luz», una imagen que los críticos en el impulso se apoderaron de describir el tenso seguridad del texto entre la sombra y la iluminación.

Publicado por Río de Oro interiormente de la serie Cierva Blanca, Oscura Luz Representa el cuarto masa de poesía de Velásquez y su sexto texto en normal. La colección lleva un prólogo de Indhira Itsuki, una presentación de Candelier y un colofón de Esteban A. Torres Marte; La portada, diseñada por la actor Carla Baker, se hace eco visualmente del título oxímorónico del texto.

Velásquez, nacida en Villa la Mata (Sánchez Ramírez) en 1977, equilibra una carrera paralela en medicina: trabaja como neuróloga y profesora universitaria. Este año se unió a la Academia Dominicana de la Lenguua como miembro correspondiente, un hito que subraya su creciente posición interiormente del canon afectado doméstico y ayuda a explicar la resistente décimo institucional en el impulso.

Los revisores en el evento destacaron la vena amatoria sostenida de la colección ahora emitida en un registro más firme y más declarativo: poemas que rechazan el consuelo posible y, en cambio, insisten en la transformación a modo de sentimiento. En ese sentido, Oscura luz consolida la trayectoria de Velásquez como un poeta que mezcla la intensidad emocional con precisión formal, y reafirma su circunstancia entre las voces dominicanas contemporáneas que unen la vida profesional y el compromiso afectado