Antes de que Novak Djokovic (7º en el ranking ATP) impulso su boleto a octavos jugando un tenis de stop revoloteo, encendió las alarmas en el Arthur Ashe. Luego de sellar su triunfo delante Cameron Norrie (35º ATP), le consultaron por el tratamiento recibido fuera de cancha pero no quiso revelar falta.

La advertencia de Djokovic a sus rivales: «Estoy fuerte como nunca» El serbio derrotó a Norrie y se metió en los octavos de final del US Open.

Fue en el refrigerio del 5-4, durante el primer set. Pero, por ahora, el resto será una clave. Ese es el plan de Djokovic, que aprovechó para mirar a cámara y hablarle directamente a sus colegas: “A los rivales que estén escuchando esto: estoy acertadamente. Estoy tan mancebo y tan esforzado como nunca».

El campeón de 24 majors se toma con humor su diferencia de vida con el resto del tour. Pero corrido o no, solamente Jannik Sinner, el líder del circuito, fue capaz de eliminarlo en esta temporada de Grand Slams.

A sus 38 primaveras, el carismático tenista de Belgrado se convirtió en el tahúr más ilustre en alcanzar la cuarta ronda del US Open desde que lo hiciera Jimmy Connors en 1991. El norteamericano llegó a semifinales con 39 primaveras.