El dominicano José Ramírez se dio a conocer como un componente utility de bautizo débil y, de alguna modo, se convirtió en uno de los jugadores más rápidos en la historia de la MLB en conmover a 275 jonrones y 275 bases robadas en su carrera.

Todo se debe a que aprendió a sacarle provecho a su capacidad para batear con promedio y potencia, así como para sobresalir en los robos de bases, lo convierte en un componente histórico en Grandes Ligas.
El pasado martes, Ramírez volvió a demostrar su valía al batear de 4-3, incluyendo dos jonrones y un doble. Fue su muestrario multijonrones 27 para convertirse en el líder de Cleveland en la historia, superando a a las leyendas Albert Belle y Jim Thome, quienes tuvieron 26 juegos de múltiples jonrones cada uno jugando para la franquicia.

También es la tercera temporada para Ramírez en su carrera, con 25 jonrones y 30 bases robadas, empatado con la segunda veterano cantidad de campañas de ese tipo por cualquier componente en la era del comodín, solo superado por su compatriota Alfonso Soriano, quien tuvo cuatro.

Como suele ser habitual, apoyados en la gran ataque de Ramírez, Cleveland tiene un récord de 62-56 en la temporada y ha manada 22 de sus últimos 30 juegos. Como resultado, se encuentran a solo un muestrario de los New York Yankees por el tercer y postrero puesto de comodín de la Liga Americana.

Ramírez es vivo para los Guardianes. En esencia, está desempeñando un papel crucial para amparar vivas sus esperanzas de playoffs.

Desde su estreno en la MLB el 1 de septiembre de 2013, Ramírez está empatado con su compatriota Juan Soto y George Springer en el octavo puesto con más juegos con múltiples jonrones en las Grandes Ligas.

Más historia
En mayo, el banilejo logró su jonrón y almohadilla robada número 250, convirtiéndose en el primer componente en la historia de los Guardianes en ganar tal correr. En junio, Ramírez superó a Jim Hegan como el cuarto componente con más partidos jugados en la historia de la franquicia, con 1,527.
Además, Ramírez tuvo una ráfaga de 20 juegos embasándose en mayo.
Ramírez, quien es un inmortal candidato al MVP, bandeja para .294 con 25 jonrones, 63 carreras impulsadas y 33 bases robadas.

Poder sorprendente
Ramírez calcula que tenía 15 abriles cuando se dio cuenta de que tenía la capacidad de conectar jonrones. No, quizás no tenía el tamaño ni la potencia natural de algunos bateadores. Pero desde esa momento comprendió que esos no son los únicos ingredientes para conectar la pelota por encima de la ramaje. «Tenía la mentalidad adecuada para comprender que necesitaba más tiempo para aprender eso», dijo Ramírez a través del intérprete del equipo, Agustín Rivero. «Porque sabía: ‘Quizás no tenga la potencia, pero tengo manos rápidas al batear’. «Tuve que educarse a conectar esos jonrones. Pero desde el principio, supe que podía. Solo necesitaba tiempo para educarse a ejecutar», dijo Ramírez.

Ramírez tiene un promedio de bautizo de .280 en su carrera, con 280 jonrones y 927 carreras impulsadas. Tiene cinco resultados entre los cinco primeros en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana y podría terminar en ese mismo emplazamiento nuevamente esta temporada.