El arrojador dominicano Framber Valdez, de Houston, está proyectado para ser el pitcher de más valencia en la próxima agencia huido, luego de la campaña.

El talentoso siniestro se prepara para convertirse en agente huido por primera vez en su carrera y se prepara para una buena paga. Dos veces All-Star, no logró entrar al equipo de la Liga Americana este año, pero está teniendo una de las mejores campañas de su carrera.

Valdez tiene un récord de 11-5 en 23 aperturas con una efectividad de 2.97 en 145.2 entradas. Ha ponchado a 145 y una vez más está haciendo un excelente trabajo limitando el daño, permitiendo solo 0.5 HR/9, lo que lidera la Liga Americana, con ocho jonrones en el total del año.

Su FIP de 2.96 sería la mejor marca en una temporada de 162 juegos, eligiendo el momento valentísimo para ganar una temporada de éxito en el montículo. Su consistencia es trascendental, y continúa fortaleciéndose tras una sólida ráfaga de tres primaveras que precedió a 2025.

Ha sido consistente en los últimos primaveras, con al menos 28 aperturas en tres temporadas consecutivas hasta 2025, y va camino de repetirlo. Su astucia para prolongar la pelota en el suelo, limitando el daño en su contra, es esencia para alcanzar el éxito cada vez que sube al montículo.

Además, ha demostrado ser capaz de producir en la postemporada. Su trayectoria en 2022, ayudando a los Astros a aventajar la Serie Mundial, fue increíblemente impresionante y poco que los equipos tomarán en cuenta al buscarlo en la agencia huido.

La consistencia de Framber le permitirá aventajar un buen sueldo, ya sea con los Astros de Houston o con cualquier otro equipo. Ha sido básicamente el mismo arrojador durante media plazo, con gran astillero.

Lo único que juega en su contra en este momento, mientras se prepara para lo que debería ser una agencia huido fructífera, es su perduración. Tendrá 32 primaveras el Día Inaugural de 2026, lo que seguramente ahuyentará a algunos posibles pretendientes que no querrán comprometerse a espacioso plazo con él.

Sin requisa, tiene el tipo de movilidad que debería envejecer con maña hasta acertadamente entrada la treintena y un historial comprobado de que su trabajo puede funcionar, lo que reduce el aventura de ficharlo.

«Ha sido básicamente el mismo jugador durante media década: su sinker genera muchos rodados, no permite muchos jonrones y poncha a aproximadamente un bateador por entrada. Sí permite bastante contacto duro, pero como la mayoría es por tierra, se puede vivir con eso», escribió Andy McCullough, de The Athletic.