Un inversor y corredor de fortuna raíces de Hawaii están demandando a Shohei Ohtani, alegando que la destino de los Dodgers de Los Ángeles y su agente hicieron que los despidieran de un avance inmobiliario de fasto de 240 millones de dólares en la codiciada costa Hapuna de la Isla Grande que lo contrataron para respaldar.

Según la demanda presentada el viernes en el Tribunal de Circuito de Hawái, el agente de Ohtani, Nez Balelo, exigió cada vez más concesiones al desarrollador Kevin J. Hayes Sr. y al corredor de fortuna raíces Tomoko Matsumoto ayer de exigir que su socio comercial, Kingsbarn Realty Capital, los retirara del trato.

“Balelo y Otani, quienes fueron incorporados al proyecto únicamente por el valor promocional y de marca de Otani, explotaron su influencia como celebridades para desestabilizar y, en última instancia, desmantelar el papel de los demandantes en el proyecto, sin ninguna razón más allá de su propio interés financiero”, afirma la demanda.

Un portavoz de la agencia de Balelo, CAA Baseball, declinó hacer comentarios. Se intentó contactar a los directivos de Kingsbarn sin éxito de inmediato.

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“Este caso trata sobre abuso de poder”, dice la demanda. “Los demandados utilizaron amenazas y demandas legales infundadas para imponer a un socio comercial a incumplir sus obligaciones contractuales y despojar a los demandantes del mismo tesina que concibieron y construyeron.

Los acusados deben rendir cuentas por sus actos, no amparados por la auge ni por agentes ocultos que actúan con impunidad. Los demandantes presentan esta demanda para exponer la mala conducta de los acusados y avalar que las normas contractuales, el trato cabal y la rendición de cuentas se apliquen por igual a todos, sean famosos o no.

Ohtani, de 31 primaveras, llegó de Japón en 2018 como quizás la destino internacional más aclamada en la historia del béisbol, con una astucia tanto para exhalar como para batear que lo hacía doblemente valioso para su equipo. Cinco veces All-Star y tres veces Jugador Más Valioso (MVP), firmó un entendimiento récord de 10 primaveras y $700 millones con los Dodgers ayer de la temporada pasada y ayudó al equipo a cobrar la Serie Mundial de 2024.

Los materiales de inversión para The Vista at Mauna Kea Resort, que permanecieron en partidura el lunes por la oscuridad, incluían a Hayes y Matsumoto como parte del equipo directivo, pegado con Kingsbarn. Llamaban a Ohtani «el Babe Ruth de Japón» y el «Primer Residente», dándole prioridad por delante del icónico Mauna Kea Resort, «uno de los hoteles más célebres de Hawái», Hapuna Beach, «calificada como la playa número 1 de Estados Unidos por Condé Nast Traveler» y dos campos de golf, uno diseñado por Arnold Palmer y el otro por Robert Trent Jones Sr.

“Ohtani será el portavoz famoso del proyecto y se ha comprometido a comprar una de las 14 residencias del proyecto”, dice el folleto. “También planea pasar un tiempo considerable en The Vista durante la temporada baja y construirá un pequeño complejo de bateo y lanzamiento para los entrenamientos de pretemporada”.

La demanda dice que los desarrolladores pasaron 11 primaveras trabajando en el acuerdo y «como parte de una audaz estrategia de marketing» firmaron un acuerdo de patrocinio en 2023 con Ohtani, «uno de los patrocinios de más alto perfil imaginables».

“Esta alianza con Ohtani impulsará la demanda y generará interés en el mercado japonés de viviendas vacacionales de lujo, un público objetivo principal del proyecto”, afirma el folleto de inversión. “Consideramos que la propiedad de Shohei Ohtani tendrá un impacto significativo en la visibilidad global del proyecto y esperamos acelerar el ritmo de ventas, lo que nos ayudará a alcanzar nuestros objetivos de precios”.

La demanda afirma que Balelo “rápidamente se convirtió en una fuerza disruptiva” y amenazó con sacar a Ohtani del acuerdo si no se hacían concesiones.

“Kingsbarn comenzó a ceder ante todos los caprichos de Balelo”, afirma la demanda. “Con el tiempo, se hizo cada vez más evidente que a Kingsbarn le preocupaba más preservar su relación con Otani que cumplir con sus obligaciones con sus socios comerciales”.

El mes pasado, en lo que la demanda llamó “una emboscada coordinada”, Kingsbarn despidió a Hayes y Matsumoto.

Kingsbarn admitió abiertamente durante la emplazamiento que Balelo había obligado las rescisiones y que estas se realizaban sólo para apaciguarlo, según la demanda. Los demandantes podrían perder millones de dólares en indemnizaciones relacionadas con las ganancias proyectadas de la construcción de viviendas, los honorarios de delegación de la construcción y las comisiones de los agentes inmobiliarios.