Santo Domingo.– Mientras que en ciudades como Madrid El cine genera más de 7 mil millones de euros por año y usa a unas 100,000 personas, en la República Dominicana, la industria del cine incluso da señales contundentes de su sazón. Con respecto al fresco documentación publicado en Mercado audiovisual Sobre el impacto del cine en la caudal española, se vuelve inapelable comparar ese aberración con lo que el país caribeño ha acabado a posteriori de 15 primaveras de validez de la ley 108-10 para la promoción de la actividad cinematográfica.

Prometido en 2010, y con la primera producción beneficiada en 2012, esta regulación ha permitido el ampliación de una infraestructura sólida que ha posicionado a la República Dominicana como un destino cinematográfico competitivo en la región. Hasta la aniversario, más de 5.600 personas y empresas son parte del ecosistema audiovisual dominicano y más de 130 proyectos financiados a través de FPromoción cinematográfica Ondo (Fonprocine).

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Los incentivos fiscales establecidos en los artículos 34 y 39 de la ley han sido decisivos para atraer grandes estudios internacionales como Netflix, Amazon Studios, Disney, Universal y Paramount, así como co -producciones con países como Francia, Alemania, China, Namibia, Colombia y España. Gracias a esto, la proyección de talento y técnicos dominicanos en producciones de stop nivel se ha convertido en un aberración cada vez más global.

Solo en 2023, el sector cinematográfico contribuyó con RD $ 10,197 millones a la capital franquista, con un total de 120 producciones, de las cuales 75 eran nacionales y 45 extranjeros. Durante ese año, se generaron 4,685 empleos directos e impactos económicos en sectores complementarios como alimentos y bebidas (RD $ 772.5 millones) y transporte (RD $ 1.001.1 millones).

En el presente 2025, 33 nuevos proyectos ya se han validado a través del Consejo Intersectorial para la promoción de la actividad cinematográfica (CIPAC), movilizando inversiones por más de RD $ 1,926 millones. Estos proyectos han generado 1,757 empleos, más de 6,000 noches de hotel y una colección de impuestos directos de RD $ 165.6 millones en ITBIS y RD $ 62.1 millones en ISR.

Más allá del impacto crematístico, el cine dominicano ha ajustado importantes logros culturales. Se han seleccionado películas nacionales en prestigiosos festivales internacionales como Berlín, Toronto, Venecia, Sunday y Locarno. En 2024, PepePor Nelson Carlo de Los Santos Arias, ganó el Silver Bear en Berleral, marcando un antiguamente y a posteriori para el país.

En las plataformas de transmisión, las películas dominicanas ya están disponibles en catálogos de Netflix, Amazon Prime Video, HBO Max, Disney+ y Mubi, expandiendo el capacidad integral del cine criollo.

La presencia en el país de estrellas internacionales como Jennifer López, Brad Pitt, Vin Diesel y Robert de Niro no solo ha servido para elevar el perfil de la industria, sino que incluso ha mejorado la marca del país a través de redes sociales y medios internacionales. Además, la filmación constante de reality shows y series internacionales ha consolidado la República Dominicana como un centro caribeño audiovisual.

15 primaveras a posteriori de la implementación de la Ley 108-10, la República Dominicana está emergiendo como un ejemplo regional de cómo el cine puede ser un sector táctico, no solo en términos económicos, sino incluso como un herramienta de proyección cultural, concepción de empleo y amor de la inversión extranjera.

El desafío ahora es sostener, reforzar y cambiar este situación constitucional, garantizando que los beneficios lleguen a más personas y que el cine sigue siendo una utensilio para contar la historia, la identidad y la creatividad de los pueblos dominicanos.