
Santo Domingo.- Los grupos de la industria turística y hotelera en la República Dominicana se han opuesto fuertemente a una fresco reforma del Congreso a la ley de administración de residuos sólidos, citando una desliz de descomposición técnico y advirtiendo que corre el aventura de dañar la sostenibilidad ambiental, la competitividad del sector y la autonomía municipal. Criticaron el fracaso en clasificar a Sargassum como residuos, limitando las opciones de aniquilación a pesar de su impacto en el turismo.
La reforma restringe la capacidad de las empresas para dirigir sus propios desechos, exige rellenos de vertederos individuales y plantas de tratamiento por región e impone tarifas basadas en ingresos brutos en punto de desechos generados, afectando desproporcionadamente a las empresas más pequeñas. Las preocupaciones igualmente incluyen incertidumbres legales sobre los permisos existentes y los posibles conflictos de intereses en el fideicomiso de administración de residuos. La Asociación de Hoteles y Turismo (Asonahores) y otros grupos de la industria están pidiendo a la presidencia que revise la ley y promueva un diálogo técnico inclusivo para respaldar políticas equilibradas y sostenibles de administración de residuos.
