El dominicano Marcell Ozuna conoce harto sobre los rumores de cambios que lo involucran para irse de Atlanta, ayer de la aniversario final que es el próximo día 31 de julio.
Ozuna tiene la capacidad de oponerse cualquier intercambio, al igual que cualquier componente con al menos 10 abriles de servicio, incluyendo cinco de ellos con el equipo contemporáneo. «Eso es lo que mi agente y el director de Atlanta, Alex Anthopoulos, están trabajando», dijo Ozuna, cuándo se le preguntó sobre la posibilidad de oponerse un intercambio. «No lo sé».
Sin bloqueo, parece que estará despejado a un acuerdo, según David O’Brien de The Athletic.
Otro obstáculo es la torcedura de cadera de Ozuna, que claramente lo ha afectado esta temporada. Tras ser el mejor bateador de los Bravos durante aproximadamente dos temporadas, se desplomó, especialmente en cuanto a su potencia.
En sus últimos 60 juegos, solo ha conectado ocho jonrones y al punto que supera la término de Mendoza, incluyendo un aproximación de 5-0, contra los Yankees. Ese es un aspecto importante en cualquier acuerdo, pero Ozuna le dijo a O’Brien que ha mejorado.
«A principios de esta temporada fue mi cadera, pero ahora me siento inexistente», dijo. «Simplemente perdí la confianza en el plato. Perdí el ritmo, y eso es con lo que he estado luchando. En cuanto recupere el ritmo, todo volverá a la normalidad como el año pasado y el preliminar».
Esto es un buen augurio para las posibilidades de los Bravos de trocar a Marcell Ozuna, y parece que el club está decidido a traspasarlo.
Pero Ozuna ha producido el noveno peor OPS de las Mayores (.562) en 38 encuentros desde el 1ro de junio. “Es difícil, pero vamos a encontrar la manera de recuperarnos”, indicó Ozuna.
Cuando Ozuna estaba lidiando con una dolencia en la cadera derecha durante los primeros dos meses de la campaña, su tasa de swings bajó significativamente y su tasa de bases por bolas aumentó. Tenía OPS de .901 tan recientemente como el 1ro de junio. Pero su producción ha disminuido a medida que su cadera le ha estado dando menos problemas.
“Fue mi cadera a principios de temporada, pero ahora me siento muy bien”, aseguró Ozuna. “Me siento increíble con mi cuerpo. Simplemente perdí mi confianza en el plato y perdí mi timing”.
Tiempo de pernio disminuirá
El historial de Ozuna llevó a los Bravos a ser lo más pacientes posible con él, con la esperanza de que despegara como lo hizo posteriormente de batallar durante el primer mes del 2023. Pero el dirigente Brian Snitker dijo el viernes que tenía previsto que uno de sus dos receptores, Murphy o Baldwin, ocupara el puesto de designado de forma consistente.
“Si siguen bateando, van a seguir jugando”, resumió Snitker.
Baldwin ha conexo para .282 con 11 jonrones y OPS de .828 en sus primeros 68 partidos en las Mayores. Su OPS de .844 en 12 juegos este mes ha fortalecido su candidatura para el premio a Novato del Año de la Liga Nacional. Si anhelo el honor, los Bravos recibirán una selección del Draft posteriormente de la primera ronda el próximo año.
Murphy ha conectado un jonrón cada 12.9 turnos al bate, sumando 16 cuadrangulares y OPS de .847 este año. Y ha sido uno de los jugadores más encendidos del equipo por último, con cinco bambinazos y OPS de 1.108 en 46 visitas al plato este mes.
Baldwin y Murphy son parte del futuro de los Bravos. Si Atlanta los mantiene compartiendo los roles de receptor y designado el próximo año, podría usar los US$16 millones que le pagó a Ozuna este año para cubrir otra obligación en el roster.
Ya sea que se analicen los beneficios inmediatos o a abundante plazo, tiene sentido seguir utilizando a Baldwin y Murphy a diario, incluso si eso significa que Ozuna sigue en la banca mientras permanezca con los Bravos.
