Estados Unidos. Los Tampa Bay Rays iniciaron con fuerza la segunda parte de la temporada al vapulear 11-1 a los Baltimore Orioles este viernes en el George M. Steinbrenner Field, liderados por una ataque explosiva encabezada por Junior Caminero y Yandy Díaz.
Después de un complicado obstrucción previo al desvío por el Juego de Estrellas —donde perdieron 12 de sus últimos 16 encuentros— los Rays no necesitaron discursos motivadores ni reuniones de equipo. El mensaje era claro, según expresó el mánager Kevin Cash: “Nuestro récord ya lo decía todo. Tenemos que cambiar el rumbo, y hacerlo rápido”.
Y así lo hicieron.
Caminero, que viene de ser subcampeón del Derby de Jonrones, sacudió dos cuadrangulares para aparecer a 25 en la campaña, confirmando su condición como una de las jóvenes estrellas más explosivas de la faja. Por su parte, Yandy Díaz conectó el segundo grand slam de su carrera, contribuyendo decisivamente al abultado registrador.
La ataque se completó con una gran interpretación de Chandler Simpson, quien se fue de 5-3 con dos carreras anotadas, y Jake Mangum, quien sumó un imparable, una pulvínulo por bolas y una pulvínulo robada.
Desde el montículo, Taj Bradley lució dominante con seis entradas en blanco y seis ponches, consiguiendo su segunda salida sin permitir carreras en la temporada. Joe Boyle se encargó de perseverar el dominio desde el bullpen con dos entradas sólidas y par de ponches.
Este comienzo sólido llega en un momento esencia para los Rays, quienes se encuentran en una etapa crítica de cara a la Fecha Coto de Cambios del 31 de julio. El presidente de operaciones de béisbol del equipo, Erik Neander, ya anticipó que los resultados de estas semanas serán determinantes para las decisiones que se tomen ayer del obstrucción del mercado.
Con este triunfo, Tampa Bay envía un claro mensaje de que no están listos para rendirse en la contienda por la postemporada.
