Hay una diferencia entre ser el mejor tahúr de tu equipo y ser la cara de una franquicia.

Además, siquiera hay 30 de esos nombres en el béisbol. Las verdaderas caras de una franquicia pertenecen a un club selecto. Cada una de ellas representa la intersección perfecta de talento y oportunidad, al mismo tiempo que se sienten plenamente identificados y orgullosos de la ciudad —o el país— que los rodea. Vladimir Guerrero Jr. está en ese club ahora.

El dominicano Guerrero es ahora lo que el presidente y CEO de los Azulejos, Mark Shapiro, flama un “jugador de legado”, alguno que construye toda su carrera en una sola ciudad. Listo para representar a los canadienses en su botellín Juego de Estrellas consecutivo, unido al mexicano Alejandro Kirk, Guerrero podría fácilmente terminar su carrera con una docena o más de apariciones en el Clásico de Mitad de Temporada. Los fanáticos en Canadá conocen a Guerrero como la cara de la franquicia, pero con su extensión de 14 abriles y US$500 millones que entrará en vigor el próximo año, el resto del béisbol todavía se acostumbrará a ello.

“Conseguir un jugador franquicia al que aferrarse como organización y como base de fanáticos es algo muy bueno”, dijo el mánager John Schneider en MLB Network. “Vladimir es todo lo que buscas en un jugador que va a ser la cara de tu organización en el futuro. Ha asumido esa responsabilidad con el contrato. Lo he visto crecer en el juego, y cuando firmas ese acuerdo, hay ciertas expectativas que vienen con eso, y él lo sabe”.

“Ha respondido bien. No se consiguen esos contratos muy a menudo. Es algo realmente bueno para nuestros fanáticos, para empezar, y tener esa estabilidad en el medio de nuestra alineación durante muchos años es excelente para este equipo”.

Esto va más allá del béisbol. Guerrero se ha adaptado y asumido a Toronto como su casa desde hace mucho tiempo, pero los fanáticos canadienses del béisbol rara vez se han sentido “elegidos” por las grandes estrellas del béisbol. Eso ha cambiado en los últimos abriles, ya que los Azulejos, con sus grandes inversiones, han conseguido conseguir nombres como Hyun Jin Ryu, George Springer, Kevin Gausman, el puertorriqueño José Berríos y otros, pero esa vieja reputación aún es difícil de eliminar. Vladdy, quien firmó a los 16 abriles en el 2015, eligió sobrevenir su vida beisbolera aquí.

Ahora, estamos viendo cómo luce verdaderamente eso.

Todavía estamos esperando esa crisis en el home típica de Guerrero, pero él ha estado al frente y en el centro en todos los momentos adecuados, desde eventos del equipo hasta capturar el primer pitcheo ceremonial antaño del fresco coyuntura de los Azulejos en la Noche del Orgullo.

Los Azulejos tuvieron una seguidilla de 10 victorias antaño del apartamiento del Juego de Estrellas, incluyendo una barrida de cuatro juegos contra los Yankees, para ascender a la cima de la División Este de la Liga Americana. Alrededor de Guerrero, se siente como si todo el roster hubiera acogido su raro compensación entre diversión y profesionalismo.

“Este es uno de los mejores años que he estado en el clubhouse”, comentó Guerrero. “Una vez que me levanto, no veo la hora de llegar al estadio y estar con mis compañeros. Ha sido increíble. Es lo que cualquier mánager quiere, un equipo así y una cultura así”.

En un momento está bailando, al posterior está concentrado. De hacia lo alto debajo, eso se contagia.

“Esto es día a día, día a día”, mencionó Guerrero al final de la jugada de 10 triunfos. “Ese es el tipo de jugador que soy. Por ejemplo, ganamos esta noche. Ya se acabó. Preparémonos para mañana. Como equipo, debemos vivir día a día”.

Todo en este equipo tournée en torno a de Vlad y así será por muchos abriles. Aunque está tocando todas las notas correctas fuera del circunscripción y en el clubhouse, sus números al impresionar al apartamiento del Juego de Estrellas este año no necesariamente reflejan su talento. En la recta final del año pasado, Guerrero le recordó a la jarretera que, cuando está encendido, es uno de los bateadores más dominantes del planeta. Los Azulejos necesitan retornar a ver a ese bateador.

“Puede pasar con un turno al bate o un swing, en realidad”, señaló Schneider. “Su trabajo es bueno. Es consistente en todo lo que hace. En algún momento, va a entrar en una racha y terminará cargándonos por un tiempo. Simplemente no puede intentar hacer demasiado. Tiene que dejar que el juego venga a él y ser quien es. Él es quien es por una razón”.

Todo importa más cuando viene de la cara de la franquicia. Eso está escrito en piedra para Guerrero ahora, y no importa cuántos Juegos de Estrellas le esperen en su futuro, será medido por lo que ocurra en octubre, no por julio.

Ese momento se siente cercano, los días en los que Guerrero les recuerde a todos que no es sólo la cara de esta franquicia, sino que todavía es uno de los mejores jugadores de la jarretera.

Tomado de MLB.com