Punta Cana.- La República Dominicana está intensificando los esfuerzos para combatir la creciente invasión de las algas sargassum a lo grande de sus playas más populares, particularmente en Punta Cana y Bávaro. Las espesas esteras de algas marrones se han convertido en un desafío diario para los trabajadores y un cambio trascendental para los turistas acostumbrados a las arenas blancas prístinas.

Marlon, un recinto de 28 primaveras, pasa sus días empujando carretillas llenas de sargassum acullá de la orilla, ayudando a pequeños hoteleros a perseverar playas limpias. Los resorts más grandes dependen de tractores y maquinaria para cosechar y deshacerse de las algas de modo más capaz. A pesar de estos esfuerzos, la presencia de Sargassum ha cambiado el paisaje, y en algunos casos, la experiencia de reposo.

Algunos turistas, como Fernanda de España, expresan sorpresa al ver las playas cubiertas de algas, señalando que es la primera vez que lo presenciará a posteriori de revistar anteriormente durante la temporada navideña. Otros encuentran diversión en la situación: encender Bachata, entretenerse balonvolea o incluso tomar fotos pegado a las pilas de algas.

Sin secuestro, para los guías turísticos como Pedro, el impacto es más reservado. Sargassum está disuadiendo el interés en actividades como el investigación, ya que muchos suponen que la experiencia submarina todavía se ve afectada. Aún así, la República Dominicana continúa luchando contra las algas persistentes, equilibrando la pundonor ambiental con su atractivo turístico.