Cuando el inicialista dominicano de los Azulejos, Vladimir Guerrero Jr., alcanzó los 1,000 hits de por vida en la trofeo del viernes 7-6 sobre los Atléticos en el Sutter Health Park, el manager John Schneider tenía un mensaje para su ludópata crucial.

“Sólo te faltan 2,000 más”, indicó Schneider.

Para un ludópata del calibre de Guerrero, una frase dicha en broma por el timonel de Toronto en sinceridad no parece tan descabellada. Con la forma en que Guerrero llegó a toda velocidad a los 1,000 hits con sólo 26 primaveras, ¿quién sabe dónde podría terminar?

Esa es una pregunta para otro día, claro. Por lo pronto, Guerrero disfrutará del regalo de su más fresco hito con los Azulejos, con la promesa de muchos más por venir.

“Estoy muy orgulloso de hacerlo aquí en esta organización”, comentó Guerrero. “Habrá muchas cosas por las que estaré aquí durante mi carrera”.

Después de firmar una extensión de 14 primaveras y US$500 millones con los Azulejos en abril, el dominicano ciertamente estará aquí a liberal plazo. A su ritmo presente, está en camino no sólo de pasar el récord de hits de la franquicia de Toronto de Tony Fernández (1,583), sino de dejar al asimismo quisqueyano acertadamente remotamente cuando todo esté dicho y hecho.

Basta con ver lo mancebo que es Guerrero en comparación con los otros seis jugadores que comenzaron sus carreras con Toronto y registraron al menos 1,000 hits para el equipo. (Joe Carter y los dominicanos Dámaso García y José Bautista alcanzaron los 1,000 inatrapables para los Azulejos, pero no comenzaron sus carreras con el club).

Azulejos más jóvenes con 1,000 hits para Toronto (comenzaron su carrera con el club)

  • Vladimir Guerrero Jr.: 26 primaveras, 117 días
  • Lloyd Moseby: 27 primaveras, 235 días
  • Tony Fernández: 27 primaveras, 311 días
  • Vernon Wells: 28 primaveras, 196 días
  • Shannon Stewart: 29 primaveras, 72 días
  • George Bell: 29 primaveras, 211 días

“Cuesta mucho”, dijo Guerrero. “Sólo tengo 26 años. Lograr esa meta a una edad tan joven es grande para mí”.

Los Azulejos se mantuvieron encendidos con una trofeo sobre el mismo oponente que Guerrero enfrentó en su estreno en MLB cuando era un adolescente, el 26 de abril de 2019, en el Rogers Centre.

Cuando se le preguntó a Schneider cuál de los 1,001 hits de carrera de Guerrero (añadió un sencillo interiormente del cuadro en la octava) era su preferido, no pudo evitar pensar en el doble de Guerrero por la renglón del edén derecho en la novena entrada de aquel partido.

“El primero siempre se destaca, un chico de 19 años que sube con mucha anticipación”, dijo Schneider. “Diría que ese es mi favorito”.

Guerrero siquiera dudó en nominar un hit preferido, y fue mucho más fresco: “El número mil”.

Con un milenio detrás de él y muchos por delante, Guerrero admitió que tiene otro número en la mira: 2,590.

Ese es el total de hits de su padre en las Grandes Ligas. (Quizás, más exactamente, el mancebo apunta a 2,591).

El objetivo final de Guerrero es 3,000 hits, lo que ciertamente parece posible para un ludópata que ya tiene 1,000 mucho ayer de su 27mo cumpleaños. Sólo 33 han llegado a 3,000, y casi todos ellos son miembros del Salón de la Fama.

Pero los dos números están muy remotamente, y Guerrero es muy consciente de que tiene tiempo para entrar allí. Por ahora, disfrutará del hit Nro. 1,000 y de la trofeo en la que lo consiguió.

Y tiene planes para la pelota que representa su más fresco hito.

“Voy a hacer exactamente lo que hago cuando logro algo: simplemente la llevaré a casa y se la daré a mi papá”, dijo Guerrero.