Nueva York (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, asistirá a la final del Mundial de Clubes este domingo 13 de julio en el estadio MetLife (Nueva Jersey), donde se enfrentarán el París Saint-Germain (PSG) y el Chelsea.

Es en este mismo estadio, con capacidad para 82.500 personas, donde se celebrará la final del mundial de fútbol que organizará el año que viene Estados Unidos en colaboración con sus vecinos México y Canadá.

El torneo que concluye el domingo y que reunió a 32 clubes de todo el mundo en este nuevo formato ampliado, optó por Estados Unidos como su destino por primera vez.

Con el objetivo de afianzar la relación de la FIFA con la Administración Trump, el presidente de la pacto, Gianni Infantino, inauguró cercano al exjugador brasileño Ronaldo Nazario y el hijo del líder republicano, Eric Trump, una exposición donde se encuentra la copa del Mundial de Clubes en la Torre Trump en Nueva York.

En este punto se localizará la nueva sede de la FIFA en la ciudad, aunque ya cuenta con una oficina en Miami y otra en Toronto.

En este sentido, Infantino aseguró que recibieron «un gran apoyo del Gobierno y el presidente con el género de trabajo de la Casa Blanca para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA y para la Copa Mundial de la FIFA del año que viene», según recogen varios medios.

«La FIFA es una ordenamiento general y para ser general hay que ser particular, hay que estar en todas partes, así que tenemos que estar en Nueva York», añadió.

Espectador en la NFL y la UFC

El mandatario estadounidense acudió este año a la final de la muérdago de fútbol estadounidense (NFL), la conocida como Super Bowl, donde no pasó desapercibido puesto que aseguró que sus seguidores fueron los que en aquel evento abuchearon a la cantante Taylor Swift.

«La única que tuvo una oscuridad peor que los Kansas City Chiefs (perdedor de la final) fue Taylor Swift. Salió del estadio abucheada. ¡MAGA (siglas de ‘Hacer grande de nuevo a EE.UU.’, divisa de la almohadilla trumpista) no perdona!», aseguró entonces en su red social Truth Social.

Además, el presidente es un asistente frecuente a las peleas del campeonato de lucha definitivo (UFC), la última hace tan solo unas semanas. La UFC está planeando organizar una velada en la Casa Blanca, que a Trump le gustaría que coincidiera con el 250 aniversario del país, el 4 de julio de 2026.