El poder, no hay dudas, produce seguidilla entre quienes lo detentan o lo han tenido, al punto de que quienes lo pierden por diversas razones, siguen hasta su crimen aferrados a recuperarlo, conscientes de que mediante el mismo, están en capacidad de influir en todas las formas sobre cualquier aspecto adentro de las sociedades donde se desenvuelven.

Ese deseo de poder de individuos y grupos organizados, ha sido y es la modo de defender a raza y fuego sus intereses, lo que en muchas ocasiones ha degenerado en dictaduras sangrientas que han avasallado y oprimido a los pueblos.

Sin bloqueo, no siempre el poder se centra nada más en la actividad política, aunque es la que tiene longevo radiodifusión de influencia, todavía se aplica en todos los demás sectores.

El deporte almacén, es una muestra más que manifiesto de cómo la casi totalidad de los dirigentes utilizan sus posiciones de poder para permanecer por los “siglos de los siglos” al frente de federaciones, clubes, asociaciones, etc.

Un entrevista del colega Primitivo Cadet, al secretario del COD, Luis Chanlatte en la impresión de ayer del semanario Hoy, se desnuda de cuerpo firme, la codicia y ambiciones desmedida de dirigentes que tienen entre 20 y 40 primaveras o más, al frente de la mayoría de las federaciones, sin perspectiva de dar paso a otros, en una especie de dictaduras solapada por “elecciones”, “ democráticas”, donde los dirigentes menores son reos de sus designios.

No se puede seguir bajo esa coyuntura, porque mantiene anudado por completo al deporte en términos generales, a una visión retrógrada y reaccionaria en todos los aspectos.

Y se debe comenzar dando el ejemplo de democracia, por la parte que tiene más peso específico, el Comité Ejecutivo del COD.