NUEVA YORK . — En una temporada que ya luce distinto, Cal Raleigh escribió su nombre próximo al de una letrero al romper un récord de larga data en la franquicia de los Marineros de Seattle. El receptor izquierdo conectó su 36to jonrón del año la oscuridad del martes delante los Yankees, superando el registro que Ken Griffey Jr. había establecido en 1998 con 35 cuadrangulares ayer del cesación del Juego de Estrellas.
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El batazo histórico llegó en la octava entrada frente al derecho Geoff Hartlieb, un cañonazo al segundo nivel del carmen derecho en el Yankee Stadium, que a pesar de la derrota por 10-3 de los Marineros, dejó huella en los libros de récords.
“Obviamente no fue el resultado que queríamos esta noche, pero romper un récord como ese es especial”, declaró Raleigh tras el placer. “Griffey es una leyenda. Yo solo trato de hacer mi parte”.
El mánager Dan Wilson, quien compartió vestuario con Griffey durante seis temporadas en los abriles 90, reconoció la magnitud del logro de Raleigh: “Nunca pensé que alguien superaría esa marca. Es increíble lo que está haciendo Cal”.
Además de liderar las Grandes Ligas en jonrones, Raleigh asimismo encabeza la Liga Americana en carreras impulsadas (76), con una impresionante itinerario ataque de .268/.383/.646, colocándose como un serio contendiente al premio de Jugador Más Valioso (JMV) de la temporada.
Su transformación como bateador ha sido trascendente. Reconocido por sus jonrones oportunos —como el que selló el pase a la postemporada en 2022—, Raleigh ha trabajado para convertirse en un bateador más completo desde entreambos lados del plato.
“Trato de entender quién soy como bateador, aprovechar mis turnos y no solo buscar poder”, explicó Raleigh.
Su enfoque ha cedido resultados. Con el All-Star Game 2025 a la dorso de la cúspide, y siendo uno de los confirmados para el T-Mobile Home Run Derby, Raleigh parece ligero para predominar en el escena más sobresaliente, dejando claro que su temporada no es una casualidad, sino el reflexivo de su envero y crecimiento como pelotero. Fuente: Las Mayores.
