Berlín/Miami.- El adiátere MTG-S1 de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (Eumesat) despegaron el martes a las 21.04 GMT del Centro Espacial Cañaveral Cabo, en Florida, con el objetivo de continuar con la revolución en la predicción meteorológica que traen estos equipos de la tercera procreación.

Gracias al cohete Falcon 9 de la compañía estadounidense SpaceX, el adiátere, de un peso estimado en 1.8 toneladas, logró con éxito su promoción al espacio para contribuir al avance sabio, especialmente a través de la observación meteorológica.

El MTG-S1 es el segundo de los seis satélites de tercera procreación que Europa quiere poner en el espacio, luego de que el MTG-I1 se puso en recorrido, cuyo trabajo contribuirá con el equipo que el equipo espacial europeo valiente desde los Estados Unidos contribuirá internamente.

El adiátere europeo igualmente transporta la encargo Copérnico Sentinel-4, que, gracias a un nuevo utensilio, detectará gases y partículas contaminantes en la medio, en particular emisiones de contaminantes como el ozono, el dióxido de ázoe, el dióxido de azufre y las partículas suspendidas, incluidas las cenizas volcánicas.

Equipado con un espectrómetro de imagen ultravioleta, visible y cercano a infrarrojos, Sentinel-4 estará en una recorrido geoestacionaria a 36,000 kilómetros en la Tierra, 50 veces más detención que las misiones en recorrido terrenal víctima, observando constantemente la calidad del céfiro de Europa con barridos cada hora.

Es una gran mejoría, ya que las misiones actuales de Copérnico relevantes para la calidad del céfiro solo pueden producir una sola imagen de Europa al día, dijo el componente de la observación de la tierra del software espacial de la Unión Europea.

Según el EumetSat, los satélites de tercera procreación son una revolución para la mejoría en términos de calidad que aportan para un software MeteSat que comenzó a proporcionar datos para la predicción del clima desde 1977.

Mayor capacidad para resumir datos

El MTG-S1 alcanzará una cumbre de 36,000 kilómetros para permanecer geoestacionarios y observar en particular Europa y África como nunca antaño.

«Ahora podemos ver la situación incluso antes de que algo suceda, antes de tener una sola nube en el cielo y hay un cielo azul», dijo a EFE Jochen Grandell, miembro del equipo sabio de Eumetsat y uno de los responsables de los nuevos satélites de Meteosat.

Observaciones en el espacio de la nueva promesa satelital «para mejorar el monitoreo de los sistemas meteorológicos», según Eumesat, ya que observará especialmente la medio con una resolución hiperespectral gracias a la sonda infrarroja que transporta y ayudará a percibir la tierra con viejo detalle.

Una encargo de seguridad

Este utensilio puede proporcionar perfiles de temperatura y humedad que complementan los datos del MTG-I1, por lo que permitirá «evaluar si hay inestabilidad local» que puede representar amenazas para el mal tiempo, según Grandell.

Según Grandell, los trabajos de observación realizados por estos satélites tienen mucha «misión de seguridad».

Para los meteorólogos, responsables de estar en contacto con las autoridades y emitir cuando las alertas corresponden al mal tiempo, los instrumentos del MTG-S1 y el MTG-I1 proporcionarán datos sobre «eventos peligrosos, como tormentas eléctricas, que pueden representar un riesgo si ocurren en grandes eventos públicos, como una coincidencia de fútbol», según Grandell.

Al servicio de meteorólogos

«Hoy estamos hablando mucho sobre la inteligencia artificial, pero las decisiones de emitir advertencias por mal tiempo son una decisión humana», dijo este sabio cuando se refiere a la importancia de la información de que los satélites facilitarán los meteorólogos.

Simonetta Cheli, directora de los programas de observación de ESO Earth, dijo antaño del propagación que «los instrumentos permitirán abrir formas nuevas y emocionantes para pronosticar y comprender nuestra atmósfera», adicionalmente de contribuir a «la preparación contra fenómenos meteorológicos severos» y «para mitigar los riesgos de la contaminación del aire».

El MTG-S1 es el resultado de la colaboración entre Eumesat y ESA, y en su exposición y el de los instrumentos que Albega ha participado casi una docena de compañías españolas, incluidas Airbus España y Airbus Crisa, subsidiarias de la firma europea Airbus Defense and Space.