Santo Domingo.– En un acto cargado de emociones y agradecimiento, el periodista y escritor Carlos T. Martínez presentó el Volumen XXVIII de su trabajo distintivo «Grandes Dominicanos»El domingo pasado, 29 de junio, en la sala Aída Bonnelly de Díaz del Teatro Nacional Eduardo Brito.

La ceremonia reunió a personalidades prominentes del mundo cultural, colegial, político y comunicativo, así como familiares y amigos de los homenajeados, que forman parte de esta nueva entrega del esquema editorial que, durante casi tres décadas, ha exaltado la trayectoria de ciudadanos ejemplares de la República Dominicana.

La conducción del evento fue a cargo del comunicador Wanda Sánchezmientras que la favor auténtico fue pronunciada por Mariam Gray Martínez DíazEn un semblante simbólico, esa solemnidad marcó el aparición de la actividad.

El autor estuvo presente en la Oficina de Honor: el autor Carlos T. Martínez; El politólogo Luis González; El comunicador y director de la División Radial RTVD, Jesús Nova; El poeta e intelectual Ramón Saba; y Vanegrey Ramírez de MartínezAutor del autor.

Uno de los momentos más destacados fue la intervención de Ramón Sabaa cargo de la presentación oficial del pandeo. En su discurso, destacó el valencia del trabajo como una contribución sostenida a la memoria histórica franquista y como un acto de probidad que reconoce, en la vida, que ha dejado una marca profunda en la sociedad dominicana.

Sucesivamente, Carlos T. Martínez Compartió con el manifiesto las motivaciones que lo impulsan a continuar con este representante editorial. Citando un Pedro Henríquez ureñaRecordó que «Estados Unidos generalmente deja sus grandes figuras en las sombras», reafirmando así su compromiso de continuar honrando el mérito, la ética y el trabajo silencioso de hombres y mujeres que construyen la nación desde diferentes áreas.

Este nuevo pandeo de «grandes dominicanos» rinde homenaje a 33 personalidades de diversas áreas, como arte, medicina, comunicación, periodismo, servicio manifiesto, humanidades y educación, destacando la riqueza y la pluralidad del talento dominicano.

El evento culminó en una medio de celebración y correspondencia, entre abrazos, fotografías, dedicaciones y agradecimiento colectivo a un autor que ha hecho de su comercio una útil para iluminar, en la vida, los verdaderos constructores de la estado.