HOUSTON — Una tenebrosidad de pitcheo superior culminó con un estallido oportuno: Cooper Hummel conectó un jonrón solitario en el octavo episodio y los Astros de Houston derrotaron por 1-0 a los Filis de Filadelfia, gracias a otra sólida gala del siniestro dominicano Framber Valdez.

Te puede interesar:Ketel Marte rompe en llanto tras recibir insultos sobre su madre fallecida: Aficionado es expulsado del estadio

Hummel, en su turno número 17 con los Astros, rompió el igualada sin anotaciones al desaparecer un cutter del venezolano Ranger Suárez a 390 pies entre el parterre derecho y central. Fue al punto que el cuarto imparable permitido por Suárez en una tenebrosidad brillante, en la que retiró a los primeros 10 bateadores y mantuvo a Houston sin hits hasta la sexta entrada.

Pero el foco estuvo en Valdez, quien dominó durante siete innings en blanco, permitiendo al punto que cuatro hits, regalando cuatro boletos y ponchando a tres. A pesar de no hurtar la intrepidez, su consistencia sigue siendo secreto para los Astros: en sus últimas nueve aperturas acumula 62.0 innings con efectividad de 1.89, y el equipo ha rebaño cada una de esas futuro, con Valdez adjudicándose siete victorias.

“El conteo de lanzamientos subió, pero Framber siempre encuentra la manera de conseguir outs”, elogió el dirigente Joe Espada. “Las dos doble matanzas que generó fueron cruciales. Ha estado excelente”.

El bullpen de Houston hizo su parte para preservar la blanqueada. Tras el cuadrangular de Hummel, Josh Hader se encargó de la novena entrada para cerrar el selección con autoridad y consolidar la delantera mínima.

Con esta conquista, los Astros frenaron el impulso de unos Filis que venían de obtener nueve de sus últimos merienda encuentros y se mantienen a 4.5 juegos de delantera sobre Seattle en la División Oeste de la Liga Americana.

Espada, consultado sobre si pensó que una sola carrera sería suficiente, fue honesto: “Estaba rezando por un hit. En juegos como este, una carrera puede marcar toda la diferencia”.

La gala de Framber y el batazo de Hummel representan la fórmula ideal para Houston: dominio desde el montículo, defensa sólida y el bate oportuno. Una récipe que los mantiene en carrera por los primeros lugares y reafirma su ritual de contendientes.