La cantante española Rosalía compartió en sus redes sociales una despedida de la ciudad de Marrakech, posteriormente de una permanencia que, en sus propias palabras, dejó su corazón impresionado. En un texto cargado de poesía y nostalgia, el intérprete describió la ciudad marroquí como un extensión donde «el cielo siempre arde porque durante la noche comienza la noche y por la noche comienza el día».

En su mensaje, Rosalía destacó la intensidad cromática de Marrakech, donde «el rojo está más ido y las aves disputan el aire como amantes al besarse». También aludió al entorno espiritual y cultural de la ciudad, afirmando que «se viste, barras y fuma más gracia que en cualquier otro lugar» y que «quien dice lo contrario, miente».

El intérprete no dejó de resaltar la constante belleza de la ciudad: «Donde los ojos nunca descansan y la belleza está apilada, donde las paredes tienen bolsillos y siempre huelen a jazmín y todo lo bueno». Además, evocó el llamado a la oración, describiendo que «en Marrakech la alarma de Dios suena cinco veces al día y una voz en la distancia te recuerda lo importante».

Finalmente, Rosalia celebró la coexistencia de los contrastes que caracterizan la ciudad: «Parece que la ira y la delicadeza, la nobleza y la ironía, o Edge and Care siempre habrían ido de la mano». Cerró su mensaje con un deseo emocional: «Qué hermosa eres, Marrakech. Ojalá algún día volviera a entrar en tus calles. Por ahora, un corazón subterráneo, un agradecimiento y una vista pronto».