El ex Vicepresidencial Excandado Joel Díaz advirtió que el maltrato del metropolitano de Santo Domingo no es solo un fracaso técnico, sino una señal del retroceso institucional que amenaza el derecho de los ciudadanos a una movilidad segura, capaz y digna.
«Durante varios años se ha advertido sobre el deterioro del metro de Santo Domingo. Las escaleras que no funcionan, estaciones sucias, animales en las plataformas y lo más preocupante: el silencio institucional. ¿Cómo es posible que hayamos normalizado eso antes del sinónimo de modernidad hoy es un símbolo de abandono?» Díaz dijo.
Díaz argumentó que la transformación auténtico de un país no se mide solo en obras abiertas, sino en su capacidad para sostenerlos, cuidarlos y expandirlos con visión del futuro.
«Construir es importante, pero mantener lo que se construye es aún más. La verdadera transformación no se mide solo en inauguraciones, sino en el compromiso diario con el público y la dignidad de las personas que usan los servicios. Lo contrario es una disminución con una fachada de modernidad».
Dado este panorama, propuso sufrir a término una auditoría ciudadana al estado del Metro y al Sistema Nacional de Transporte Sabido, y convocar un debate franquista sobre el derecho a la movilidad digna como parte central de cualquier maniquí de explicación serio.
En ese sentido, Díaz declaró que la movilidad moderado debe incluir el transporte accesible para todos los sectores sociales, tarifas justas, seguridad de carreteras y ciudadanos, servicios mantenidos regularmente, integración entre diferentes sistemas de transporte, uso de tecnología para entregar el acercamiento y una décimo activa de los ciudadanos en su planificación y evaluación. «La movilidad no es un lujo. Es un derecho que debe estar garantizado con la visión y la justicia social», dijo.
«La infraestructura no colapsa solo. Se cae porque se descuida. Y cuando cae, la confianza de las personas también se desmorona. Es necesario que los ciudadanos construyan y apoyen un nuevo modelo político y de gestión que tenga responsabilidad y visión del país hacia el cual debemos caminar para tener un futuro», dijo.
