Los Medias Rojas de Boston sorprendieron a todo el mundo de las Grandes Ligas el domingo por la indeterminación al completar un traspaso para dirigir al tres veces All-Star Rafael Devers a los Gigantes de San Francisco.

A cambio, Boston recibió a los lanzadores Jordan Hicks y Kyle Harrison. Sin incautación, el acuerdo ha generado numerosas críticas en toda la unión, tanto por parte de aficionados, expertos y ejecutivos.

En febrero, los Mavericks de Dallas de la NBA tomaron la impactante osadía de traspasar a Luka Doncic a Los Ángeles Lakers. El acuerdo no ha sido del todo favorecedor para los Mavs. «¡Logramos nuestro traspaso de Luka Doncic!», le dijo el ejecutor de MLB a Brittany Ghiroli, de The Athletic, y comparó el traspaso de Devers con el de Doncic.

Si correctamente el traspaso de Devers solo involucró a dos equipos, a diferencia de la adquisición de Dončić, la magnitud del traspaso es comparable. Uno de los mejores jugadores del deporte fue traspasado en un inaugurar y cerrar de luceros, sin ninguna señal de advertencia.

Rafael Devers fue traspasado de Boston a San Francisco en una negociación sorpresiva.

Sin duda, este es un traspaso impactante, y si correctamente difiere del de Doncic en muchos aspectos, cedido que se prostitución de un deporte diferente y cuenta con jugadores diferentes, el nivel de impacto es harto similar.

Es cierto que la relación entre los Red Sox y Devers se había deteriorado significativamente a posteriori de que Devers se negara a cambiar de posición para acomodar a Alex Bregman y acomodarse la primera pulvínulo tras la perjuicio de Triston Casas.

Pero los Red Sox no obtuvieron mucho a cambio del tres veces All-Star, y parece un acuerdo muy desigual a auxilio de los Giants.

Sin duda, será interesante ver cómo se desarrolla todo, pero la conmoción en la industria, entre los aficionados y los expertos es palpable.

Este es un acuerdo que nadie vio venir. El tiempo dirá si los Red Sox tomaron la osadía correcta.