Un tribunal gachupin condenó a cuatro personas que colgaron una efigie de la destino del Real Madrid Vinícius Júnior de un puente de una autopista hace dos abriles, informó la Liga el lunes.

Los acusados ​​fueron declarados culpables de crímenes de odio a posteriori de colgar una figura negra , con el nombre de Vinícius, en la renta española antaño de un partido de Copa del Rey contra su rival, el Atlético de Madrid, en enero de 2023.

Junto a la efigie que colgaba del cuello había una pancarta con el emblema “El Madrid odia al Real”.

Un marcado que difundió imágenes del acto en segmento fue condenado a 15 meses de prisión por un delito de odio y a siete meses por amenazas.

Lea: ¿Cuánto tendrán que fertilizar los Gigantes a Rafael Devers?

Los otros tres acusados ​​fueron condenados a siete meses de prisión cada uno por delitos de odio y siete meses por amenazas. Los cuatro deben completar un software de formación sobre igualdad de trato y no discriminación para que se les suspenda la pena.

Todos fueron multados y se les prohibió acercarse a menos de 1.000 metros de Vinícius, su residencia y el centro de entrenamiento del Madrid. Tampoco pueden acercarse a menos de 1.000 metros de los estadios de fútbol desde cuatro horas antaño hasta cuatro horas a posteriori de los partidos organizados por la ataderas o la confederación española de fútbol.

Además, se les prohibió tener cualquier tipo de comunicación con Vinícius durante un período de cuatro abriles a partir de la finalización de la pena de prisión.

Los fiscales habían dicho que las cuatro personas pertenecían a un colección de fans del Atlético que está “ideológicamente identificado con la extrema derecha”.

Todos los acusados ​​firmaron una carta de disculpas dirigida a Vinícius, al Real Madrid, a la Liga española y a la Federación Española, lo que supuso una atenuación de la reparación del daño.

La Liga española actuó como imputación particular en el caso.

En mayo, cinco aficionados del Valladolid que insultaron racialmente a Vinícius en 2022 fueron declarados culpables en lo que la Liga dijo entonces que era la primera sentencia en España que condenaba los insultos racistas en un estadio de fútbol como un delito de odio.