El sprint del GP de China fue, hasta ahora, el pináculo del paso de Lewis Hamilton por Ferrari. En Shanghái, el heptacampeón picó desde la pole en la carrera corta y la dominó con absoluta autoridad. Fue al punto que una pincelada de todo el brillo que el inglés esperaba acuñar con la Rossa en su año de desembarco tras dejar Mercedes.

La remontada de Imola (de 12º a cuarto) fue otro momento suspensión en los nueve Grandes Premios que se llevan disputados de la 76ª temporada de F1. Poco. El sexto puesto en el Mundial, a 23 puntos de su compañero Charles Leclerc (botellín) es la muestra acomodado del año complicado. Y los rumores se dispararon. A los 40 primaveras, el runrún empezó a apuntar a un posible retiro de Hamilton para al falleba del presente control. Sin requisa, el mismo piloto dio por tierra con la cháchara en la previa del GP de Canadá, décima cita del año.

“A todos los que escriben historias sobre mí, considerando no competir más; quiero decir, literalmente recién comencé con Ferrari, y estaré aquí durante varios años. Estoy aquí para quedarme a largo plazo. Así que no tengo ninguna duda sobre dónde tengo puesta la cabeza y lo que quiero lograr con este equipo. Así que no hay ninguna duda. Por favor, dejen de inventar cosas”, dijo el siete veces campeón del mundo.

Hamilton no escondió la dificultad que vive con el SF-25 para ganar un buen rendimiento. “El coche con el que corro ahora mismo no es uno en cuyo explicación y cambio haya participado durante los últimos cuatro primaveras. En este utilitario, Charles obviamente participó en el explicación y lo conoce a la perfección. Es un desafío, pero lo estoy disfrutando. Además, estamos en ese período en el que obviamente tenemos que entablar a trabajar en el coche del año que viene».

Hamilton firmó un arreglo multianual con la Rossa, sin que se diera a conocer la duración. Por lo pronto, el inglés dejó proporcionadamente en claro que su comienzo sigue estando en competir y agenciárselas el octavo título. Este año ya no será, ileso un cambio total en la presente del Mundial; su desafío apunta más a 2026, cuando cambie la norma técnica.

Fuente: ESPN.com